miércoles, 3 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE 2014. INICIO. Brianda y Enrique llevan un matrimonio aparentemente ejemplar debido a las apariencias pues ella no confía en él debido a sus constantes infidelidades. Tienen dos hijos: Sebastián, de veintitres años, y la pequeña Alina, de diez, quien es la adoración de Enrique, el cuál constantemente reclama a su mujer el estar siempre triste, pensativa, como si no fuera feliz. Ella asegura ser feliz solamente por sus hijos pues no confía en él. Enrique es severo y machista con su hijo mayor, al que siempre acusa de ser débil y recuerda constantemente que no desea tener un hijo gay, insinuando que lo sea. Brianda constantemente discute con su violento marido debido a esa situación, misma que ha logrado que Sebastián, quien tiene una gran pasión por la música, sea rebelde y en él influya su abuela, Roselena, quien recrimina a Brianda que el hombre le sea infiel. Brianda confiesa que ha descubierto que ya no lo ama ni es feliz a su lado pues con imposiciones y mentiras el hombre terminó por destruir lo que ella una vez sintió por él. Leonor aconseja a su hija que, por sus hijos, siga resistiendo y ésta, quien acostumbra pintar hermosos cuadros de playas pues es su único escape ante su mala situación matrimonial, lo intenta pues Enrique la llena de falsas promesas y jura amarla y vivir solo para ella y Alina, a excepción de Sebastián, a quien Enrique desprecia y ridiculiza constantemente pues no es su hijo, situación que el muchacho ignora. Las ilusiones de Brianda destruyen cuando descubre que su marido tiene otra mujer. Calla pero está decidida a investigar quien es, sospechando de todas menos de la aistente de éste, a la que pide que la ayude a descubrir la verdad sin sospechar que es precisamente esa mujer, Marlene, la que ha decidido destruir su hogar, alentando a Enrique para que se divorcie y ellos puedan estar juntos, sin sospechar que eso no puede ser posible pues Roselena advierte al hombre que lo ha ayudado por haber aceptado al hijo bastardo de Brianda, mas no estar dispuesta a tolerar que de a su hija una vida llena de amarguras y sin sabores, mucho menos de infidelidades pues Roselena sabe lo que es vivir en carne propia el engaño y la burla de un marido.

Paulina, amiga de Brianda, aconseja a ésta que venda sus pinturas y aproveche ese tiempo para investigar también quien es la otra mujer de Enrique pero Brianda teme a que el hombre pueda tener otra familia. Sufre y Paulina le dice las palabras exactas para tomar fuerza, prometiendole que la ayudará. Por ello se hace amiga de Marlene, quien al ganarse su confianza da a entender que tiene una relación con Enrique.

Norma es una mujer sola que lleva una vida sombría al cuidado de su pequeño hijo, Sebastián, quien constantemente se queja de la ausencia de su padre, el cuál por trabajo los ha abandonado y nunca se queda con ellos. A Norma la aconseja su amigo y vecino, Rubén, el que asegura que algún día el niño descubrirá la verdad y quizás no le perdone su engaño. Norma sufre por no poder decirle a su hijo que su padre es un hombre casado y se refugia en brazos de su amigo, quien a su vez tiene una relación con un sensual chico, Iván, el cual es instructor de un importante gimnasio y está lleno de ambiciones. Rubén está perdidamente enamorado del hombre y no sospecha que éste es capaz de todo por conseguir lo que quiere y se propone sacar provecho de la situación cuando Paulina lo contrata como su instructor personal, pues la mujer no deja de admirar los atributos del chico, con el que habla de todo aquello que no puede con Javier, su marido, un hombre dedicado a los negocios que se ha olvidado de su esposa, a la que llena de regalos y viste con ropas caras pero no le da el tiempo que ella desea para formar un hogar. Es por ello que en años de casados nunca han tenido hijos.

Brianda y Enirque tienen una fuerte discusión en la que interviene Sebastián, a quien el hombre suelta un fuerte golpe. Esto hace reaccionar a la mujer, la cuál jura a su marido que si vuelve a tocar a su hijo tendrá que irse de la casa. Enrique, furioso, toma una maleta y amenaza con irse para siempre. Brianda lo reta para que lo haga. Se marcha furioso y llega al departamento de Norma, a quien le dice que se quedará unos días. Sebastián, feliz, lo abraza y pide a su madre que nunca más deje ir a su papá.

Roselena aconseja a Sebastián para convencer a Brianda de que nunca encontrará otro hombre igual a Enrique. El muchacho asegura a su abuela que cualquier otro sería mejor que el hombre, del que a veces sospecha que no sea su verdadero padre debido al trato que le ha dado siempre. Aterrada, Roselena pide a su nieto que nunca vuelva a repetir lo que ha dicho. Este sale en su auto y atropella a una muchacha. Inmediatamente se siente enganchado a ella y se ofrece a llevarla a casa. Esa muchacha es Lucía Lafranco, quien tiene un intenso romance con César, un muchacho posesivo y celoso que no le permite acercarse a ningún otro chico, situación que a veces asusta a la muchacha.

Marlene recibe como regalo una noche en un lujoso hotel y pide a Enrique que la acompaña. Los amantes fornican sin sospechar que una cámara los está grabando. Cuando se marchan, Paulina entrega a un empleado una grandiosa propina a cambio de su ayuda y se lleva el video. Está a punto de entregarselas a Brianda pero Javier lo impide y exige a su mujer que no se meta en el matrimonio de su amiga. Paulina está decidida a hundir a Enrique, asegurando a su marido que ese hombre es peor que él. Javier advierte a Enrique que su esposa sospecha de su infidelidad por lo que éste decide dejar de verse con Marlene y vuelve a casa para pedir perdón a Brianda, quien ante la emoción de Alina por ver a su padre decide perdonarlo. Pero Enrique comete el error de hablar por teléfono con Kike, quien le reclama el haberse ido. El hombre jura a su hijo y a la madre de éste que se irán de vacaciones pronto y le promete que los verá en ese momento. No sospecha que Alina lo ha escuchado y ha decidido seguirlo y al salir de casa es sorprendido por Marlene, quien le dice que hablará con Brianda para decirle lo que existe entre ellos. Los amantes discuten y él sube a Marlene a su auto. Manejan mientras pelean y él le deja claro que ya no pueden continuar con su relación y le confiesa que tiene otra familia a demás de la que formó con Brianda. Marlene estalla, lo golpea. Aparece Alina para defender a su padre y se arma un caos por lo que Enrique pierda el control del auto y sufran un accidente. Cuando Brianda se entera, acude al hospital y recibe la mala noticia de que su hija ha muerto. Se entera de que otra mujer viajaba con su marido y se encuentra muy grave y desesperada abofetear a su marido, al que culpa de la muerte de Alina. Este, llorando, le pide perdón y niega que Marlene sea su amante pues todos saben que es su asistente. Se alarma cuando Paulina habla con él en privado y le revela que ella tiene pruebas de que él y su asistente son amantes, así como la sirvienta de su casa ha testificado que antes de salir de su casa discutieron porque él decidió terminar su relación. Enrique se siente destrozado. Acude a donde Marlene, a la que maldice y desea lo peor, pues por su culpa, sus arranques, él perdió el control del auto y su hija ahora está muerta. Marlene llora en silencio, sin poder hablar. Se aterra cuando escucha al doctor decirle a Enrique que ésta nunca más volverá a caminar.


Brianda vive hundida en una profunda depresión que preocupa a Sebastián y Roselena, la cual insiste a Enrique para que no se presente en su casa durante un tiempo. Le echa en cara la consecuencia de su infidelidad y éste, llorando, jura sentirse terriblemente mal y estar muy arrepentido. Saca unas cosas de casa y se instala con Norma, quien lo consuela y l promete que todo estará bien. El hombre se aferra a Kike, al que promete que a él nunca le fallará.

Ál paso de unos días Paulina aconseja a Brianda que se marche de vacaciones un tiempo para que pueda pensar y reponerse a su perdida. La sufrida madre asegura que se repondrá pero no puede olvidar que su hija haya perdido la vida por una estupidez de Enrique. Lamenta que Marlene haya quedado inválida y desea ayudarla. Paulina se opone pero no desea revelar a su amiga los motivos. Brianda exige a su amiga que le diga qué es lo que le ha ocultado que ha hecho que incremente su desprecio hacia Enrique. Paulina muestra a Brianda el video que demuestra que Enrique y Marlene eran amantes. La sufrida esposa llora llena de rabia y frustración. Se consuela con Sebastián, quien le pide que haga caso de lo que Paulina le aconseja y se tome unas vacaciones. Entonces Brianda piensa en el lejano pueblo costero en que nació y creció hasta ser una adolescente. Decidida, toma el teléfono y habla con Dinora Elenes, a quien avisa que estará de visita en el lugar después de muchos años.

Cerca de las costas de Punta Cabana, hay una majestuosa hacienda en la que, lleno de arrepentimiento, Juan Manuel Santamarina recuerda un terrible suceso en su pasado y por el cual un hombre inocente murió. Vive arrepentido esa muerte que lleva en su conciencia, misma por lo que se ganó el desprecio de mucha gente. Gracias al apoyo de su tío Vicente y Florencia, la esposa de éste, es que ha podido hacer menor el dolor, así como al amor y caricias de Mariluz Corona, quien lo ama intensamente y se ha sabido ganar a todos en su familia, por lo que la han acogido como a una hija. A esa relación siempre se ha opuesto Severino, abuelo de la muchacha. El hombre está convencido de que por amar a un hombre distinto a ella Mariluz correrá con la misma suerte que su madre, mientras que, a pesar de amar a Juan Manuel y vivir intensamente su amor con él, la muchacha es pretendida por el apuesto millonario Hernán Olaya, mismo que odia a Juan Manuel pues lo culpa de la muerte de su mujer. La sensual muchacha lo rechaza constantemente mas el hombre está seguro de que tarde o temprano la hará suya, pues se ha obsesionado con ella. Con él viven Estefanía, su hija, y sus fieles sirvientes, Uganda y Gael, un sensual hombre joven que está enamorado en silencio de la sumisa Estefanía, quien a su vez mantiene una relación en secreto con Danilo Santamarina, el holgazán hijo de Vicente y Florencia.

Brianda llega Punta Cabana, llenando de felicidad a su gran amiga Dinora, dueña del el único hotel del puerto, donde Brianda se instala para luego desahogarse con su amiga, la cuál no deja de maldecir a Enrique por todo el daño que le ha hecho a su amiga. Al estar a solas, Brianda piensa en lo que ha sido su vida. Contempla el mar y a la distancia ve a Juan Manuel cabalgando en la arena. Después nota que, en otro punto, Dinora tiene un encuentro amoroso con un hombre al que ella no logra distinguir.

Juan manuel visita la tumba de sus padres, los cuales murieron por una negligencia médica suya. Recuerda como, desesperado por su error, se emborrachó hasta perderse y al manejar por la carretera arrolló a un joven muchacho, al cual también lleva flores para pedirle perdón. Se topa con el padre de ese chico, Agustín Lafranco, a quien el hombre asegura que jamás dejará de arrepentirse por lo que sucedió. Agustín le aconseja que no viva prisionero del pasado pues todo se trató de un accidente. En ese momento aparece Triana, esposa del hombre, quien corre a Juan manuel tras acusarlo de ser un asesino, llorando y jurando a su marido que jamás se resignará a la pérdida de su hijo. Aparece también Hernán, quien exige al hombre que le diga cómo se atreve a burlarse del dolor ajeno visitando las tumbas de las personas a las que mató. Juan Manuel se enfrenta al hombre, asegurando ser completamente inocente de lo que lo han acusado durante años, insinuando que tanto su esposa como el hijo de Agustín y Triana murieron accidentalmente y no precisamente por ser unas blancas palomas. Los hombres se hacen de palabras, están a punto de golpearse pero Agustín lo impide y pide a Juan Manuel que se marche. Hernán da el pésame al hombre y a Triana.


Al saber que Brianda se ha ido de viaje indefinidamente, Enrique vuelve a casa y se topa con Sebastián, quien lo enfrenta y lo corre. El hombre no hace más que burlarse de su hijo, el cual lo acusa de haber causado las desgracias de su madre y Marlene, su amante. Enrique estremece cuando su hijo le revela que todos saben que se revolcaba con su asistente y que han visto un video que lo delata. Busca a la mujer de inmediato para reclamarle que se lo devuelva. Marlene asegura no tener nada y, postrada en una silla de ruedas, llorando lo culpa de su estado. Enrique le asegura que todo se lo buscó ella, pues no conforme con ser una golfa es demasiado posesiva. Acude a Norma, quien engaña a su pequeño hijo, Kike, con la idea de que su padre no está con ello porque viaja mucho debido a sus negocios. El pequeño pide a su padre que abandone el trabajo y se quede una larga temporada con él y su madre. Después los adultos discuten pues Norma está cansada de las promesas de Enrique, el cual le promete que en cuanto se divorcie de Brianda los dos podrán estar juntos para siempre.

Brianda cuenta a Dinora que después de haber tenido a Sebastián le costó mucho trabajo volver a embarazarse y que por ello muchas veces perdonó las infidelidades de Enrique. Dinora se pregunta si el hombre no habrá tenido un hijo con otra mujer pues siempre fue un cabeza dura y tuvo éxito con el sexo opuesto. Brianda asegura que no y al dar un paseo por la playa, se encuentra con Juan Manuel quien la reconoce y se acerca a saludarla. La mujer regresa al hotel y allí Dinora la pone al tanto de la vida del hombre, quien nunca se casó y se ha dedicado exclusivamente a la hacienda, ermitaño, ya que muchos lo ven con malo ojos en el lugar por lo que sucedió hace muchos años.

Yulma, empleada de los Santamarina, pelea con el apuesto y holgazán Danilo, quien es un irresponsable que constantemente hace hacer rabietas a su padre y es consentido por la madre, la cual recrimina a Vicente que tenga más preferencia por Juan Manuel que por su propio hijo. Danilo descubre que Aleida, una de las sirvientas de la hacienda, está enloquecida por él. Piensa en burlarse de ella pero decide encontrar el momento perfecto pues no desea estropear su relación con Estefanía, con la que se ve a escondidas y pide que le demuestre su amor entregándose a él. La chica se niega pues teme a quedar embarazada. Es por eso que Danilo busca a Aleida, a la que llena de falsas promesas para lograr que ésta se entregue a él. Yulma descubre esa relación y advierte a la muchacha que se ande con cuidado pues si llega a tener un crío el hombre no se hará responsable ni de ese hijo ni de ella.

Mariluz insiste a Juan Manuel que se casen pues no hay nada que lo impida. Él no deja de pensar en Brianda y pregunta a Vicente por la familia Villarreal. El hombre revela que la familia dejó Punta Cabana por insistencia de Roselena, quien era de la ciudad y jamás supo adaptarse al lugar. Interrumpe Florencia, quien afirma que Roselena tenía sospechas de que su marido tenía amoríos con otra mujer. Ni Vicente ni su esposa revelan quién era esa mujer cuando Juan Manuel se los pregunta. Se asombran cuando éste les dice que Brianda se encuentra en Punta Cabana y que, al parecer, no lo está pasando nada bien.

Paulina, pasional y fogosa, se cansa de suplicar a Javier que le haga el amor y toparse contra la pared pues éste solo da importancia a su trabajo. Es por ello que vuelve a Iván su amante, a espaldas de su marido y Rubén, quienes notan algo extraño en sus parejas, sobre todo Rubén, pues descubre que su novio ha comprado ropa nueva, teléfono y otras cosas de alto costo que con su sueldo no podría comprar. Le pide que le diga la verdad e Iván asegura que ser entrenador personal de da demasiados beneficios. Rubén pide a su joven amante que le prometa que solo entrenará mujeres, temeroso a que conozca otro hombre. Iván lo hace, burlandose en silencio pues Rubén no sospecha que el muchacho anda con Paulina y permanece con él solo por interés.

Gael confiesa a Uganda no resistir más ni poder contenerse para tener a Estefanía en sus brazos y poder besarla. La sirvienta advierte al joven y sensual hombre que, si el patrón llega a enterarse de sus sentimientos, es capaz de matarlo. Gael pide a la mujer como fue que la esposa de Hernán murió y ésta asegura que el patrón tiene prohibido hablar de los que pasó hace tantos años.


Hernán contempla el retrato de su difunta esposa, a la que maldice, esperando que arda en el infierno, acusándola de ser una zorra que lo traicionó. Jura que de ella se vengará en Estefanía, a la que ha negado vivir para que pague por las bajas pasiones de su madre, odiándola de igual manera pues seguro está de que no es hija de él, si no del infeliz de Juan Manuel Santamaría.

Sebastián y Lucía se hacen buenos amigos y él la besa. La muchacha le confiesa que tiene novio y que César es exageradamente celoso. Cuando el chico se lo cuenta a Roselena, ésta le aconseja que si Lucía vale la pena entonces luche por ella. Abuela y nieto recuerdan con nostalgia a Alina y Brianda. La mujer cree que fue dura con su hija durante mucho tiempo, pensando que le hacía un bien, mas ahora comprende que no fue así.

Brianda y Juan Manuel recuerdan lo mal que se caían cuando eran adolescentes y como sus vidas cambiaron desde entonces, de como ella se casó y él nunca pudo hacerlo, así como de las muertes que han marcado sus vidas. El hombre la invita a visitar la hacienda, donde Vicente y Florencia se alegran de verla. Cuando Danilo conoce a la invitada de su primo, ésta queda prendida en su mente y trata de investigar todo sobre ella con Dinora, quien le asegura que su amiga es mayor que él y que, a demás, está casada. Danilo, seguro de si mismo, cree que eso no es impedimento para él, pues sabe que no hay una sola mujer que se le resista. Comienza a coquetear con Brianda, a la que únicamente causa mucha gracia y se divierte con sus ocurrencias. Son vistos por Estefanía, quien reclama al chico el coquetear con una desconocida. Danilo la desprecia y le asegura no querer saber nada de ella hasta que decida entregarse a él.

Yulma advierte a Mariluz la amistad que ha nacido entre Juan Manuel y Brianda por lo que la chica se presenta en la hacienda y es grosera con la mujer, causando sorpresa en Vicente y Florencia, la cuál habla con ella en privado y le advierte que trate a la invitada con respeto si no quiere buscarse problemas con Juan Manuel y Vicente. Celosa, la muchacha acude a Yulma quien le aconseja que use todas sus armas para amarrar a al hombre o de otra manera lo perderá. La preocupada muchacha no sabe qué hacer para que él se case con ella y Yulma le propone que se embarace. Mariluz cree que eso es un arrebato pues Juan Manuel puede pensar que lo hizo a propósito para comprometerlo. Yulma echa las cartas a Mariluz y en ellas ve a una mujer que hará que el hombre pierda la cabeza y se decida a entregar su corazón. Una mujer completamente distinta a Mariluz y muy parecida a Brianda. Mariluz acude a Danilo y descubre que Brianda es casada y solo se encuentra en el puerto por una temporada. Después Juan Manuel se lo confirma pero Mariluz, angustiada, le pide que le jure que jamás la cambiará por otra mujer. Él no promete nada pero logra calmarla con caricias y besos. La muchacha promete que si él la deja, morirá.

OCTUBRE 2014. Triana no deja de pensar en la muerte de su hijo y ésto le ha traído problemas maritales que hacen que discuta con Agustín, quien todas las noches sale de casa para no estar cerca de su mujer, la cual lo acusa de ser igual al resto de los hombres y tener una amante. Triana está segura de que su marido tiene amoríos con Dinora, la dueña del hotel, quien a su vez se topa con Hernán, el cual la insulta cuando ésta defiende a Juan Manuel, pues la mujer sabe de sobra que su amigo y la esposa de Hernán se amaron apasionadamente mucho antes de que ella decidiera casar con el hombre que la hizo tan infeliz. Hernán asegura que su difunta esposa era una zorra y que el único culpable de su muerte es Juan Manuel Santamaria.

Brianda visita la abarrotera de Severino, quien la atiende y la reconoce. Le pide que no vuelva a su tienda y se marche del lugar en que su padre hizo mucho daño. Brianda defiende a su progenitor y Severino la amenaza con un arma. Aparece Danilo, quien la defiende y la acompaña hasta el hotel. La invita a cenar pero la mujer se niega y cuando le cuenta lo ocurrido a Dinora ésta le advierte que se aleje de Danilo, quien se ha interesado en ella, y que olvide el incidente con Severino, quien es un viejo gruñón. Brianda pregunta a su amiga si después de abandonar el puerto su padre volvió alguna vez. Dinora evita responder.

Brianda y Juan Manuel pasan tiempo juntos y Mariluz, celosa, comienza a intrigar contra la mujer ante Florencia y Vicente, quien pide a la chica que no deje que los nervios la traicionen. Juan Manul la descubre y le advierte que si llega a ofender a brianda lo lamentará pues la mujer no tiene la culpa de que a ella la ceguen los celos, a demás de ser una mujer decente que se da a respetar. Mariluz duda de ello y asegura que Brianda solo utiliza a Hernán para poder olvidarse de su marido y de la hija que se le murió. Después Florencia suplica a su sobrino que considere a Mariluz, la cual está muerta de celos pues sabe que él está hechizado por Brianda. El hombre pide a su tía que no se meta en sus asuntos, así como confiesa estar harto de los celos y complejos de su novia, la cual se topa con Brianda y le hace saber que Juan Manuel siempre ha sido un mujeriego y ella se ha encargado de espantar a todas las resbalosas que desean quitarselo. Brianda felicita a la muchacha y le deja claro que a ella no le interesa el hombre y que está felizmente casada, pero Yulma comunica todo lo que escucha a Mariluz y por eso ésta se ríe de Brianda y se asegura que a ella no puede engañarla pues sabe muy bien que se encuentra en Punta Cabana porque quiere estar lejos de su marido, el cuál la engañó y asesinó a su hija, razones por las que busca consuelo en brazos de otro hombre esperando que éste le caliente la cama que desde hace años tiene vacía. Esta vez Brianda no se contiene y abofetea fuertemente a Mariluz para luego dejarle claro que no permitirá que la vuelva insultar. La chica llora llena de rabia, acude a Juan Manuel para contarle lo que sucedió y éste la reprende y confiesa sentirse orgulloso de que Brianda se defienda. Mariluz sufre y debido a ese sufrimiento cae en las redes de Hernán, quien la envuelve haciéndola sentir protegida para luego besarla y terminar haciendo el amor. Mariluz se arrepiente después y Hernán le asegura que nadie tiene porqué enterarse de lo que ha pasado, pidiéndole que lo busque siempre que lo necesite, sin compromisos, pues desea ser su amigo. Mariluz, confundida, cree que Brianda es la culpable de que ella se haya entregado a un hombre al que no ama, por despecho.

Danilo desprecia a Estefanía, a la que confiesa ya no estar interesado en ella, si no en otra mujer. La muchacha sufre y acude a Germán, a quien pide ayuda. Éste le jura que hará que Danilo pague por sus desprecios y busca al chico para amenazarlo de muerte. El muchacho se burla del criado, quien lo golpea y le jura que si se burla de Florencia lo matará. Danilo ríe pues descubre que el criado está enamorado de la hija de su patrón. Le propone que intente conquistarla y la haga feliz pues a él ya no le interesa. Al llegar a su hacienda se revuelca con Aleida, quiend ecidida a amarrarlo pide a Yulma que la ayude. La mujer le pide su próxima menstruación pues con ella hará un amarre para que ate a Danilo de por vida. En cuanto Aleida tiene esa pócima en sus manos, comienza a ponerla en comidas y bebidas del chico.

Enrique y Javier hablan de sus mujeres. El primero afirma que Paulina siempre fue mala influencia para Brianday no entender como Javier pudo fijarse en ella pues cuando la conoció ya gozaba de gran fama y no por ser decente. Javier asegura amarla y haber encontrado en ella cosas buenas que no podría encontrar en ninguna otra. Los nervios lo invaden cuando Enrique le pregunta porqué nunca han tenido hijos. Asegura que Paulina no puede. Menciona a Sebastián, a quien Enrique jamás ha querido por no ser su hijo. El hombre asegura que no es esa la razón por la que lo desprecia, si no porque son diferentes y el chico siempre fue mimado por su madre y abuela. Confiesa estar convencido de que el chico es homosexual. Ambos hombres ríen y se burlan de los homosexuales.

Gael pide a Estefanía que se olvide de Danilo y se de cuenta de que hay otros hombres que podrían hacerla feliz. La muchacha se desahoga con Uganda, quien le revela que Gael está enamorado de ella. Hernán los escucha y busca a su criado, al que azota y le exige que se aleje de su hija. Gael llora y jura que aunque el destino se oponga él y Estefanía estarán juntos.

Florencia lamenta que Brianda no sea soltera pues podría ser la mujer ideal para Danilo, a pesar de la diferencia de edades. Vicente le asegura que aunque Brianda y muchas puedan ser la mujer ideal para su hijo, él no es el hombre ideal de ninguna pues es un bueno para nada. Al verlo llegar lo reprende por su indiferencia al trabajo y Danilo asegura que no tiene la necesidad de trabajar ni hacer nada más que divertirse pues gozan de una fortuna. Ante él aparece Estefanía, quien le ruega que regresen, decidida a entregarse a él. Danilo se aprovecha de la situación y hace el amor a la muchacha, siendo descubiertos por Aleida, quien sufre pues cree que ella solo ha sido un juego del muchacho. Yulma le pide que espere pues los efectos del hechizo que le preparó darán resultados y no se equivoca, pues mientras Danilo fornica a Estefanía, en ella ve el rostro de la sirvienta.

Brianda y Juan Manuel cenan en un restaurant y Mariluz los sorprende con un escándalo en el que deja en evidencia a su rival ante la gente, acusandola de ser una golfa y Juan Manuel un imbécil que se dejó seducir por una citadina. El hombre se enfrenta a la muchacha y le asegura que no le va a perdonar lo que ha hecho. Se marcha con brianda, quien preocupada cree que deben evitar verse. Él confiesa no poder alejarse pues se siente enganchado a ella y sabe que no le es indiferente. Ambos no resisten más y se besan. Ella reacciona y, apenada le pide que no la ilusione. Él jura amarla perdidamente. No resisten más y hacen el amor. Desde ese momento no dejan de pensar el uno en el otro y cuando Dinora lo sabe se alegra por su amiga, a la que aconseja que se de una oportunidad para olvidarse de Enrique y todo lo que ha vivido por su culpa. Brianda siente miendo pues cree que lo que ha sucedido no está bien. Se sorprende ante una visita de Danilo, quien le lleva flores y le pide que lo acompañe pues le ha preparado una sorpresa. Brianda se disculpa y no acepta. Nuevamente Dinora pide al chico que no pierda su tiempo pues si la mujer encuentra el amor en el puerto no será con él, si no con alguien mayor. Danilo, vanidoso y caprichoso, enfurece por el rechazo de Brianda y más cuando Mariluz le dice que Hernán pasa todo el tiempo con la mujer. En venganza, reta a Mariluz a que se encargue de retener a su novio pues al parecer entre él y la fuereña ha nacido algo más que una amistad. Esto ocasiona que Mariluz busque a Brianda y la acuse de ser una ramera. Dinora interviene y la chica la acusa de ser la amante de Agustín Lafranco, por lo que recibe una fuerte cachetada por parte de la mujer, quien de los cabellos la saca de su hotel. Brianda le pregunta si es verdad que es la amante de Agustín. La mujer lo niega pero más tarde se encuentra con su amante y le cuenta lo que sucedió, mientras que Brianda por fin conoce a Hernán Olaya, quien se impresiona con su belleza y pide a Marilúz que le cuente todo cuanto sepa de la mujer. El hombre hace una rabieta al saber que una mujer tan hermosa como Brianda ha puesto los ojos en Juan Manuel. Busca a la mujer e intenta convencerla de que ese hombre es un criminal que mató a su esposa y al único hijo de Agustín y Triana. Brianda confiesa haberse dado cuenta que son el odio y el rencor los que hablan por Hernán, al que suplica que no vuelva a acercarse a ella. Luego le dice a Juan Manuel sobre el incidente y éste busca a su enemigo, al que se enfrenta. Hernán lo amenaza con un arma de fuego y le dice que puede matarlo pues se ha metido a su casa y puede decir que solo se defendió. Hernán se asombra cuando Juan Manuel le pregunta si en verdad su mujer murió accidentalmente o él se encargó de eliminarla por temor a que lo abandonara para estar con él, el único hombre al que amó. Hernán enfurece y está a punto de disparar a su enemigo pero Gael lo detiene, resultando herido. El criado es atendido por Juan Manuel, quien lo pone a salvo para después marcharse de la casa de los Olaya, no sin antes advertir a Hernán que no se acerque a Brianda o a Mariluz.

Lucía y Mateo se besan y César los descubre. Violento, el chico ofende a Lucía y cuando Mateo interviene para defenderla su contrincante lo golpea para lugo exigir a Lucía que entre en su departamento, donde la besa por la fuerza recibiendo a cambio una cachetada. La muchacha le deja claro que ya no desea tener nada que ver con él pues con sus actos le ha demostrado que no es lo que le conviene. César le advierte que se cuide, pues no la dejará estar con nadie más.

Debido a las frecuentes visitas de Enrique, y a que éste pasa algunas noches con ella, Norma descubre que de nueva cuenta está embarazada. Se lo cuenta a Rubén, quien cree que si Enrique no responde por ese nuevo hijo en camino, entonces debe alejarse de él. Los dos se abrazan y Rubén le besa la frente. Enrique los descubre y tiene una discusión con la mujer, pues cree que el vecino es su amante. Norma le confiesa estar embarazada pero el hombre se niega a aceptar ese hijo e insinúa que puede ser de Rubén. Norma lo abofetea para luego encerrarse a llorar en su habitación. Enrique maldice la hora en que ésta de dejó embarazar pues otro hijo lo separará todavía más de Florencia, de la que jura nunca se divorciará pues su matrimonio le conviene.

Dinora tiene un ardiente encuentro con Agustín. Al regresar al hotel, la mujer tiene un altercado con Triana, quien tras acusarla de ser una cualquiera reconoce a Brianda y le aconseja que se aleje de su amiga, la cual es una mala influencia para cualquier mujer decente. Brianda pide a Dinora que el diga porqué Triana la odia tanto. Dinora asegura que la mujer odia a todos pues se amargó desde la muerte de su hijo. Brianda la visita y le da el pésame y le cuenta que ella también perdió a su hija en un accidente. Ambas se dan la mano y Triana ofrece su amistad a la mujer, a la que de nueva cuenta advierte que Dinora no es decente y que ha sido la amante de su marido durante muchos años. Dinora lo niega cuando su amiga insiste en preguntarle y le confiesa que la ha visto encontrándose en la playa con un hombre, así como creer que lo mejor será alejarse definitivamente de Hernán. Dinora se opone y la alienta para que disfrute del amor que ha nacido entre ellos y no tema a las represalias de Mariluz, a la que Dinora advierte que si se interpone en la felicidad de su amiga será ella la que pierda a Danilo para siempre. 


Mariluz asegura ser una rival peligrosa y promete lograr que Juan Manuel odie a Brianda tanto como ella. Dinora le aconseja que no intente nada pues podría arrepentirse algún día. Está a punto de confsar algo pero calla y se marcha sin contar con que Maricrúz tiene un plan y con ayuda de Yulma cita a Brianda en un lugar, donde intenta arrollarla con un auto, fallando. Brianda la reconoce y llena de miedo decide que será mejor irse de Punta Cabana para no exponer su vida. Al enterarse de lo sucedido, Dinora pone al tanto a Juan Manuel, el cual enfrenta Mariluz, quien llorando le reclama el hacerla a un lado para estar con otra. La discusión se torna tan tensa que Juan Manuel decide terminar su relación y asegura a Mariluz no querer tener ningun trato con ella pues ha dejado de existir para él. Ella le exige que le diga si ama a brianda y él lo acepta, lastimándola al decirle que la fuereña es una verdadera mujer y no una escuincla caprichosa.

Brianda hace sus maletas para marcharse pero Dinora le impide que lo haga y de pronto se presenta Juan Manuel, quien jura a la mujer que Mariluz no la volverá a molestar pues ha terminado con ella. Brianda teme a las consecuencias pues la chica actuará por despecho. Se deja amar por su hombre, quien en su caballo la pasea por la playa y la lleva a un lugar especial en el que hacen el amor.

Severino reprende a su nieta por arrastrarse para conseguir el amor de un hombre que la desprecia. Ella asegura que antes no era así y el anciano le hace ver que antes puso los ojos en ella porque no tuvo más remedio, ya que la chica se le metió por los ojos. Mariluz se niega a aceptar lo que su abuelo le dice y le cuenta que intentó matar a Brianda, la cual le ha arrebatado el amor de Juan Manuel. El viejo Severino recuerda que en el pasado él intentó arrollar a un hombre con su pick up. Se atormenta al pensar que la historia se repita una vez más entre un miembro de su familia y un miembro de la de familia de aquél hombre. Pide a Mariluz que se olvide de Juan Manuel y acepte los cortejos de Hernán Olaya, el cual es millonario y puede darle la vida y respeto que ella se merece. Mariluz se niega y asegura que Juan Manuel se ha convertido en un reto para ella y no descansará hasta demostrarles a todos que ha ganado en la guerra contra Brianda.

Vicente se sorprende cuando Juan Manuel le cuenta que ha terminado con Mariluz y lo que esta intentó contra Brianda, a la que él ama. Los escucha Danilo, quien interviene y se opone a que su primo enamore a la mujer. Juan Manuel pide a su hermano que no intervenga y le aclara que Brianda le corresponde y ya ha sido su mujer. Molesto Danilo confiesa a su padre que él también se ha enamorado de Brianda y Vicente lo incita a que entonces luche por ella pero limpiamente y que, sobre todo, demuestre que es un hombre igual o más capaz que su primo y eso solo lo puede demostrar sentando cabeza, trabajando y haciéndose responsable y teniendo palabra como los verdaderos hombres, por lo que el muchacho comienza a trabajar en la hacienda, sorprendiendo a su madre y al mismo Juan Manuel, quien lo apoya en todo momento y, burlón, le jura que si se empeña quizás logre lo que se propone.

Yulma y Uganda hablan sobre Estefanía y Danilo y descubren que la chica se ha entregado al hombre y por eso está más enamorada que nunca. Creen que si Hernán llega a enterarse será capaz de matar a su hija, por lo que la intrigosa Yulma cuenta a Aleida lo que ha sucedido entre su amado y la hija del peor enemigo de los Santamaría, alertándola de que tenga cuidado, pues en cualquier momento le pueden arrebatar el amor de su hombre por lo que la celosa sirvienta se presenta ante Estefanía, para insultarla y decirle que ella es la hembra de Danilo Santamaría. Gael interviene y saca a Aleida de la casa Olaya por la fuerza. La acusa de ser mentirosa y la intenta convencer de que los patrones jamás ponen los ojos en los criados. La chica se burla de él, pues no tiene el valor suficiente para confesar a Estefanía que la ama. Ésta los escucha y pregunta a Gael si eso es verdad. Él lo acepta y le asegura que para no incomodarla dejará de trabajar para su padre.


Hernán se encuentra con Triana en la iglesia. Hablan del pasado y se asombra cuando la mujer le recuerda que su esposa y el hijo de ella se encontraban juntos en el auto que les arrancó la vida, y siempre se ha preguntado porqué. Nervioso, Hernán asegura que el hijo de Triana era un buen amigo suyo y solo impedía que su mujer se encontrara con su amante, Juan Manuel, quien decidió matarlos. Triana llora, maldiciendo ante Dios al culpable de la muerte de su hijo. Aparece Florencia, quien deja claro a los dos que su sobrino es inocente de lo que simpre lo han culpado, asegurando que si los difuntos murieron juntos, fue porque intentaban escapar juntos, seguramente porque eran amantes.

Cuando Dinora cuenta a Brianda de la rivalidad entre Juan Manuel y Danilo por ella, la mujer ríe y afirma que no pude tener nada con ninguno pues aún está casada. Se sonroja cuando Dinora le dice que a ella no puede engañarla pues sabe que ha tenido relaciones con el hombre ya que cuando llegó era un mar de lagrimas y ahora solo llora... pero de placer, a la orilla del mar. Ambas ríen y Brianda confiesa que en efecto Juan Manuel le ha devuelto las ilusiones y las ganas de sentirse viva. Esa noche busca al hombre y le confiesa amarlo como una adolescente para luego pedirle que nuevamente la haga suya. Hacen el amor.

Aconsejada y apoyada por Yulma, Mariluz comienza a regar chismes sobre Brianda en todo el puerto. Dinora la sorprende y la enfrenta. Mariluz la acusa de ser igual pues es la amante de Agustín. Aparece Triana, quien pregunta a Dinora si eso es verdad. Dinora lo niega rotundamente pero Triana no le cree por lo que en casa la posesiva esposa reclama a Agustín el ser el hazme reír de todos por su culpa. Lo atormenta acusándolo de ser un cobarde incapaz de defender a su hijo. Agustin, harto, con rudeza la sacude y le exige que deje de pensar en su hijo pues está muerto y nunca más lo recuperará porlo que debe seguir adelante. Acepta que la engaña desde hace años porque ella se hundió en su sufrimiento, se negó a recibir apoyo de él, el cual también necesitaba del apoyo de ella y solo lo pudo encontrar en Dinora, la cuál se acercó a él sinceramente, como amiga, y con el tiempo se enamoraron. Triana sufre. Maldice a su marido y la amante de éste. Agustín decide tomar sus cosas y marcharse de casa, acudiendo a beber con Severino, al que aconseja que si Juan Manuel no ama a Mariluz, entonces haga lo posible por evitar que su nieta se aferre pues podría terminar igual que su madre. Los dos hombres recuerdan el pasado y Severino maldice a Nicolás Villafañe, al que culpa de la muerte de su hija y de la orfandad de su nieta.

Aunque no deja de pensar en Brianda, repentinamente Danilo comienza a notar que Aleida es hermosa. Se obliga a ignorarla pero no puede. Mientras se baña, se toca pensando en ella, preguntándose qué es lo que le pasa. Sale del baño y la sorprende arreglando su cama para que duerma, destilando sensualidad. Él le suplica que esa noche se quede con él y la besa apasionadamente, quedando completamente desnudo. Ella se entrega a él en cuerpo y alma, alegrándose cuando el le confiesa volverlo loco. Están a punto de ser descubiertos por Florencia pero el mañoso Danilo se las ingenia para ahuyentar a su madre sin apartar un solo momento de su lado a la sirvienta.

NOVIEMBRE 2014. Hernán se niega a aceptar la renuncia de Gael y le exige que sea hombre y se aguante el amor que siente y acepte que los criados y los patrones jamás deben mezclarse. El chico no resiste más y se emborracha en una cantina, donde se topa con Juan Manuel, a quien cuenta su penar. Éste le asegura que si en verdad ama a Estefanía Olaya entonces debe luchar por su amor, soportarlo absolutamente todo y convencerla de que él es el hombre de su vida. Juan Manuel se alarma cuando Germán le dice que Danilo se ha burlado de la muchacha, pues tras hacerle el amor solo la ha despreciado. Juan Manuel enfrenta a su primo, quien le exige que no se meta en su vida. El hombre lo acusa de ser un cobarde y le jura que si su romance secreto con Estefanía tiene consecuencias lo obligará a responderle. Tanto Vicente como Florencia se asombran al enterarse de todo. Vicente reprime a su hijo y apoya a Juan Manuel, por lo que el enfurecido Danilo reclama que siempre le crea a su primo, como si quisiera que Juan Manuel fuera su hijo y no él.

En una junta de negocios, Roselena conoce a Virgilio Santibáñez, un hombre menor que ella y que de inmediato comienza a pretenderla. Ella se sorprende al darse cuenta que levanta pasiones en él pero evita llegar lejos, segura de que a su edad no puede permitirse una relación con un hombre como él. De ésta situación se da cuenta Enrique, quien, falso, aconseja a la mujer que se deje llevar pues tiene derecho a amar, mientras que intenta descubrir cuales son las intenciones de Virgilio, al que pide que se unan para apoderarse de la empresa de la mujer. Virgilio rechaza la oferta y calla las pretensiones del hombre hacia Roselena, sin embargo aconseja a la mujer que tome las riendas de su empresa antes de que sea demasiado tarde. Ella pide a Mateo que se haga cargo pero Virgilio considera que el chico es demasiado joven para lidiar con gente que le puede tender trampas para engañarlo.


Agustín se instala en el hotel de Dinora, a la que confiesa no aguantar más a su mujer. Ella le pide que la deje y se unan pero el hombre confiesa no quererle arruinar la vida pues aunque la ama sabe que no le espera nada al lado de un viejo como él. Los escucha Brianda, quien apoya al hombre y aconseja a su amiga que busque a alguien de su edad, con sus mismas ilusiones. Dinora se molesta y se encierra en su habitación para después reclamar a su amiga el no apoyarla como ella ha hecho. Brianda le hace ver que las situaciones son distintas y mientras que ella está atada a Enrique, Brianda tien toda la libertad de concoer a cuantos hombres quiera y decidir si en verdad quiere ser la amante de un hombre qu podría ser su padre de por vida. Dinora llora y confiesa sentirse muy sola.

Mariluz pide a Hernán que la ayude a desaparecer a Brianda, pues la odia. El hombre considera que el que debe desaparecer es Juan Manuel pues solo así se terminarían muchos males. Marilúz pide al hombre que le diga porqué odia tanto a su enemigo y qué fue lo que en realidad sucedió en el pasado para que se desprecien tanto. Hernán evita a toda costa hablar del tema pero Mariluz se las ingenia para hacerlo hablar, terminando en la cama con él y descubriendo que Juan Manuel es un asesino.

Vicente aconseja a Juan Manuel que reanude su noviazgo con Mariluz e intente olvidarse de Brianda, pues cuando la mujer supere lo que tanto la atormenta, se volverá a ir de Punta Cabana, quizás para siempre. Juan Manuel sospecha que los consejos de su tío se deben a que apoya a Danilo en la conquista de la mujer, por lo que le pide que no intervenga.. Es reprendido por Florencia, quien se opone a que Danilo también se empeñe en conquistar a la mujer a la que cree ahora una hipócrita que entró a su casa para seducirlos. Furioso, Juan Manuel deja claro que él y Brianda han decidido estar juntos y que no hay poder humano que pueda impedir que se amen. Por su parte, Florencia exige a Danilo que se olvide de la mujer pues lo prefiere saber mil veces con alguna criada que con ella o con Florencia Olaya. El muchacho, cínico, asegura a su madre que no tiene de qué preocuparse pues quizás esté volviendo realidad sus deseos. Florencia aclara a su hijo que si en un momento llega a meterse en líos de faldas ella no lo apoyará y se verá obligada a obedecer lo que Vicente disponga.

Brianda se comunica con Sebastián y se entera de que Enrique ha dejado su casa. La mujer no puede evitar llorar cuando su hijo le dice extrañarla y estar viviendo con Roselena, quien, cuando su nieto le dice donde se encuentra su madre, se aterra, esperando que su hija no se entere de una verdad que le ha ocultado siempre.

Triana se entera de que su marido se ha instalado en el hotel pues Mariluz se lo dice. La mujer acude a cerciorarse de que sea verdad y ve salir a Agustín de la mano de su amante. Sufre y no deja de maldecir a la mujer que le arrebató a su hombre, así como no deja de blasfemar contra Juan Manuel, al que se topa y trata con frialdad para aconsejar a Brianda que se aleje de él, pues es un asesino. Esta vez Juan Manuel se violenta y enfrenta a la mujer, a la que confiesa estar harto de sus acusaciones cuando todos saben que la muerte de su hijo se debió a un accidente. Brianda apoya a su amante y pide a Triana que trate de comprender pero la mujer se niega a hacerlo. Se horroriza cuando Juan Manuel la acusa de culparlo a él para no aceptar que en realidad su hijo era amante de la esposa de Hernán y que cuando se accidentaron estaban huyendo juntos.

Enrique descubre que Iván y Paulina son amantes y reclama a la mujer ser infiel a su amigo. Paulina le exige que no se meta en lo que no le importa pero Enrique la amenaza con desenmascararla y le jura que ésta vez le pagará todas las que le ha hecho calumniándolo con su esposa. Paulina, cínica pero asustada, lo reta a que lo haga, segura de que Javier no le creerá. Después revela a su marido tener la ilusión de que Brianda haya conocido a alguien y ese sea el motivo por el cual no haya regresado de su viaje. Javier pregunta a su mujer si ella alguna vez le ha sido infiel. Nerviosa, Paulina lo niega todo pero más tarde se comunica con Iván para decirle en donde se verán. Él la cita en su departamento, aprovechando que Ruben no estará. Al acudir a la cita Paulina conoce a Norma, quien la invita a pasar a su casa mientras el instructor regresa del gimnasio, Paulina queda boquiabierta al ver una foto de Enrique con Norma y Sebastián. Pregunta quienes son y se sorprende cuando la mujer le dice que los de la foto son su marido y su hijo, a demás de revelar que está embarazada. Mientras fornica con Iván, Paulina saca a éste más información sobre sus vecinos y sonríe, maliciosa, pues tiene a Enrique en sus manos.


Aprovechando una visita de Brianda en la hacienda, Yulma registra el bolso de la mujer y anota un teléfono que entrega a Mariluz, la cuál decide marcar. Contesta Enrique, al que la muchacha le afirma que su esposa lo engaña con un hombre. Enrique anota los datos que le da Mariluz, quien le aconseja que se registre con otro nombre en el hotel de la ciudad pues la dueña es amiga y cómplice de su esposa. El hombre desquita su enojo con Norma, a la que asegura que nadie puede engañarlo a él y acorrala para que le diga si ella también lo engaña, asustandola. Luego acude a Roselena, a la que pone al tanto de lo que sucede. La mujer le exige que vaya en busca de su esposa y la lleve de regreso a la ciudad. Se desahoga con Virgilio, quien la besa. Esta vez Roselena le corresponde y termina haciendo el amor con el hombre.

Florencia se siente mal y pronto Uganda descubre que la chica está embarazada. Se lo dice a Gael, quien teme a que Hernán se entere por lo que busca a Juan Manuel y le revela lo que sucede, seguro de que el padre de la criatura es Danilo, al que el hombre jalonéa de las ropas y le advierte que le responderá a Estefanía así sea lo último que haga. El irresponsable muchacho se niega y se refugia en brazos de Aleida, quien le confiesa creer que está embarazada. Él le asegura que aunque se gusten y lo pasen muy bien, no se pueden casar pues son completamente diferentes. La muchacha consulta a Yulma, quien le confirma sus sospechas. La chica le pide que la ayude a perder el hijo que espera y Yulma la alerta del embarazo de Estefanía, a quien la sirvienta acude para decirle que ella también espera un hijo de Danilo. Estefanía sufre y se refugia en Gael, quien le asegura que, si ella quiere, él puede cuidarla y hacerse responsable del hijo que espera. Se besan y son descubiertos por Hernán, quien azota a su empleado y encierra a su hija bajo llave, pero los muchachos, en complicidad con Uganda, planean escapar juntos.

Aitana recuerda el pasado y revela a Lucía que su padre fue un buen hombre al que amó mucho y por le cual sufrió cuando murió. La muchacha anhela conocer a sus abuelos pero Aitana cree que eso nunca será posible pues simplemente desapareció de sus vidas temerosa a que Triana deseara quedarse con su nieta para sustituir a su hijo muerto. Conoce a Arturo Rivero, un apuesto hombre que se engancha a ella y la seduce. De inmediato hacen amistad y ella lo invita a su casa, dejándose cortejar. La situación hace feliz a Lucía, quien considera que su madre debe darse una nueva oportunidad en el amor. Cuando Arturo conoce a Mateo, de inmediato nace un fuerte lazo entre ellos y el hombre se asombra cuando el chico le dice los nombres de sus padres y su abuela.

Enrique se registra en el hotel de Dinora y tiene un encuentro con Maricruz, quien lo pone al tanto del romance entre Brianda y Juan Manuel, intrigando contra su enemiga. Suplica con llanto a Enrique que haga algo, asegurando que su esposa provocó que Hernán cancelara su boda con ella.

Brianda cree que con Mariluz de por medio nunca podrá vivir su amor con Hernán, por lo que cree que deben terminar. El hombre se niega pero Brianda está decidida, a demás que aún no ha dicho a su marido que quiere divorciarse. Juan Manuel la toma en sus brazos, la besa. Es correspondido y de pronto se escuchan los aplausos de Enrique, quien felicita a su mujer por haberse ido de casa para convertirse en una ramera. Juan Manuel defiende a la mujer por lo que ambos hombres se hacen de palabras y terminan a los golpes. Aparece Danilo, quien se une a su primo para terminar el trabajo. Herido, Enrique exige una explicación a su esposa. Brianda le dice que entre ellos ya todo terminó y que a diferencia de él, que se divierte con tantas, ella se ha enamorado y está dispuesta a luchar y defender ese amor. El hombre le jura que la harrá arrpentirse por haberlo engañado. Interviene Dinora, quien le dice sus verdades y lo echa de su hotel por lo que a éste no le queda más remedio que regresar a la ciudad, donde le dice a Sebastián que su madre es una cualquiera que se revuelca con otro hombre. El chico asegura sentirse feliz de que su madre lo haya hecho pues seguro está de que si tiene un amante, aquél es mucho más hombre que su padre. Enrique lo abofetea.

Brianda enfrenta a Mariluz y le hace saber que Juan Manuel no la quiere y ahora menos que nunca lo hará pues se ha empeñado en arruinarle la vida. Maricruz reclama a su rival el haberle robado el amor del hombre pero Brianda deja claro que ella no le robó nada pues el hombre nunca la amó y solo estaba con ella para tener compañía, porque nunguna otra mujer tuvo el coraje de acercarse a él por creerlo un asesino. Mariluz afirma que en verdad el hombre es un asesino, pues a ella le ha destrozado el corazón.


Estefanía revela a Hernán esperar un hijo de Danilo. Violento, el hombre se presenta en la hacienda Santamaria e insulta a Vicente y Florencia, acorralándolos. Aparece Juan Manuel, quien lo enfrenta y ambos terminan golpeándose. Juan Manuel deja claro que él obligará a Danilo para que responda por el hijo que espera y se case con Estefanía. Hernán se ríe de él y le asegura que eso es imposible pues Estefanía es sobrina del chico, ya que es hija del mismo Juan Manuel, quien no puede creer lo que su enemigo le confiesa. Hernán le asegura que es verdad y que si no se lo dijo antes fue para que se atormentara y sufriera por la muerte de su amada, su esposa, la cuál tuvo un fruto de su relación. Juan Manuel se atormenta y abofetea a su primo, vuelto un mar de lágrimas, acusándolo de haber destrozado su vida y la de su hija. Danilo se aterra al enterarse de que Estefanía es su sobrina, mientras que Danilo se desahoga con Brianda, quien le asegura que hay examenes que pueden comprobar si lo que le han dicho es cierto.

Hernán busca a Estefanía y Uganda le informa que la muchacha se fue de la casa, acompañada por Germán. Los chicos se encuentran dentro de un autobús, rumbo a la ciudad, donde esperan empezar de cero. Este suceso llena de frustración a Hernán, quien se consuela en brazos de Maricrúz, a quien Dinora ve salir de la casa del hombre, despidiéndose ambos con un beso en la boca.

Triana ofende a Agustín, quien se presenta en su casa para recoger más pertenencias. La mujer le jura que cuando sea viejo, cuando esté enfermo y no pueda ni valerse por sí mismo, su amante lo echará a la calle, como un perro, pues todas las mujerzuelas hacen lo mismo. Él, silencioso, se limita a tomar sus cosas e irse.

Roselena se escandaliza al enterarse que su hija tiene un amante. Desea viajar de inmediato a Punta Cabana pero Sebastián se opone y asegura estar de acuerdo en que su madre rehaga su vida con alguien que la merezca. Roselena revela a su nieto que ha comenzado una relación con Virgilio. Se sorprende al conocer al hombre pues éste es mucho más joven que su abuela. Sin embargo acepta la relación y pide a la mujer que, si Brianda ha conocido a alguien más, con quien pueda ser feliz, de igual manera lo acepte. Virgilio apoya a Sebastián, quien poco a poco se acerca a él.

Danilo confiesa a Brianda tener aún ganas de estar con ella pero respetar a Juan Manuel y aceptar que perdió. Le propone su amistad y le desea que haga feliz a su primo, quien realmente lo merece. Ella por su parte le aconseja que sea un verdadero hombre y responda por el hijo de Estefanía, la cual quizás no sea su sobrina y solo se trate de una intriga de Hernán para preocupar a Juan Manuel. Danilo busca a la muchacha y Uganda le hace saber que ésta se fue para siempre del puerto.

En la plaza del puerto, Mariluz arma un escándalo a Juan Manuel, a quien dice amar y estar segura de que Brianda solo juega con él. Él la rechaza y le suplica que nunca más se vuelva a cercar ni a él ni a la hacienda. Mas tarde Dinora se presenta ante la muchacha para reírse de ella en su cara, acusándola de ser una hipócrita que exige que el hombre la ame cuando se rvuelva con Hernán Olaya. Mariluz se siente desesperada al saberse descubierta y debido al rechazo de Juan Manuel ingiere un frasco de pastillas decidida a morir. Severino la descubre y la envía al hospital. Cuando Juan Manuel se entera, acude a ella y decide salvarla él mismo a pesar que el abuelo se niega y le recuerda que mató a sus propio padres por una negligencia. Mariluz recupera el conocimiento y suplica al hombre que no la deje nunca. Él se lo promete y por petición de ella, la besa, sin saber que se trata de una trampa confabulada por la muchacha en complicidad con Yulma. Son vistos por Brianda, quien confiesa a Dinora que quizás ha llegado el momento de partir de Punta Cabana. Empaca sus cosas y en el hotel es sorprendida por Severino, quien con llanto le suplica que no arrebate a su nieta el amor de Juan Manuel pues es lo único que ella tiene. La mujer se sorprende cuando el viejo le suplica que no haga lo mismo que su padre le hizo a él. Brianda exige que se le diga qué es aquello de lo que acusa a su padre y el viejo le revela que el hombre le arrebató a su hija, a la que volvió su amante y veía cada vez que visitaba el puerto, del cual nunca se alejó definitivamente, hasta su muerte. Sacando conjeturas, Brianda se aterra al descubrir que Mariluz ¡es su hermana! Habla con Juan Manuel y se lo revela, asegurando que no puede arrebatarle más a la muchacha y porqué su relación no puede ser. Él intenta besarla pero es rechazado. Brianda le pide que permanezca al lado de Mariluz, que intente hacerla feliz. Yulma los espía y de inmediato se lo hace saber a la caprichosa chica, la cual cree ha vencido a su enemiga y tiene esperanzas con el hombre. No cuenta con la astucia de Dinora, quien se presenta ante ella y le jura que si no le dice la verdad a Danilo y lo deja ser feliz con la mujer que ama, ella misma le dirá que Mariluz y Hernán Olaya son amantes. Para evitarlo, la chica acude a su amante, al que le pide que la ayude. Hernán se las ingenia y manda a gente a darle un susto a Dinora, quien sospecha que se trata de él y lo busca para asegurarle que no le teme y estar dispuesta a decirle todo a Juan Manuel. Hernán la amenaza de muerte, sorprendiéndose cuando la mujer le responde si la matará como se encargó de matar a su esposa y el amante de ésta, pues ella siempre ha estado segura de que las cosas fueron así. Hernán queda anonadado, en su soledad maldice a Dinora y jura que la eliminará pues nunca permitirá que se sepa la verdad.


Yulma da a Aleida una bebida que la ayuda a perder el bebé que espera lentamente. La muchacha se lo hace saber a Danilo, el cual la besa y le promete que es mejor que no se comprometan pues solo así pueden seguir disfrutando de sus encuentros. La muchacha accede a estar con él cuantas veces se lo pide y en una ocasión llora y confiesa sentir que por más que se esfuerce él nunca podrá amarla. Danilo le dice que si lo que ella quiere es casarse entonces eso no podrá ser pues son diferentes y aunque la quiere como amante, no es la mujer que quisiera por esposa y madre de sus hijos. Molesta, Aleida decide que nunca más se entregará a él. El muchacho por su parte le jura que si no se deshace del hijo que espera el mismo se lo sacará a golpes. Aleida sufre amargamente y es consolada por Yulma, a quien Mariluz acude para pedirle que la ayude a preparar un brebaje que haga que Brianda muera. Yulma se niega a participar en semejante fechoría.

Virgilio intenta acercarse a su hijo, Iván, mismo al que hace muchos años despreció por ser homosexual. El muchacho lo rechaza y asegura no necesitarlo, pues ha salido adelante sin su ayuda, lejos de su vida y su desprecio. Después Iván cuenta de ésto a Rubén, quien le aconseja que acepte el perdón de su padre y acepte que éste no tuvo la culpa de la muerte de su madre, de quien Iván cree que murió porque él se fue de la casa, corrido por Virgilio.

Florencia pregunta a Vicente si Roselena estará enterada que la hija bastarda que su marido tuvo con su amante es Mariluz. Ambos creen que sí pues la mujer y su hija nunca más regresaron a Punta Cabana. Se sorprenden cuando Brianda se presenta para preguntarles si ellos sabían que Mariluz es su hermana. Florencia se niega a hablar con ella pero no Vicente, el cual revela a la mujer toda la verdad y el inmenso amor que pudre le tuvo a la hija de Severino, el cual está a punto de revelar a su nieta la todo tras escucharla decir barbaridades respecto a Brianda mas decide callar y se limita a hablar con Yulma, quien le aconseja que nunca revele la verdad a su nieta pues podría causarle un gran dolor al darle a conocer que su más grande rival y enemiga es su propia hermana.

DICIEMBRE 2014. Aitana y Norma se conocen y de inmediato se vuelven buenas amigas, intimidando y despertando el interés de Arturo en la nueva amiga de su amada, pues descubre que es la amante de Enrique, el esposo de Brianda.

Roselena habla detenidamente con Virgilio, quien le aconseja que tome las riendas de sus negocios. Ella le hace caso y descubre grandes perdidas en las empresas y lo habla con su abogado, quien le cuenta que Enrique y Brianda siempre se han dado la gran vida. La mujer pide revisar todas las cuentas a las que su yerno tiene acceso así como los estados de todas sus tarjetas. Se alarma al saber la exagerada cantidad de dinero que el hombre gasta al mes y lo cita para pedirle una explicación. Le jura que si sigue derrochando entonces dejará Javier en su lugar como vicepresidente. Enrique habla con su amigo, quien le asegura que si no lucha por recuperar a su mujer lo perderá todo. Por su parte, Enrique pregunta a Javier si sabe donde pasa el tiempo su esposa y con qué gente se relaciona, confundiéndolo. Está a punto de decirle algo sobre el entrenador, Iván, cuando Paulina aparece. Confundido, Javier le pregunta todas las dudas que ahora tiene debido a las insinuaciones de Enrique, quien queda atónito cuando la mujer contesta a su marido que en efecto se ha hecho muy amiga de su entrenador y de otras señoras que a su amiga Brianda le gustaría conocer, como Norma, por ejemplo, quien tiene un hijo llamado Sebastián y espera a otro en camino. Ante el nerviosismo de Enrique, Paulina disfruta y besa a su marido, al que pide que la invite a cenar. Se marchan dejando solo a Enrique, quien maldice a la mujer y discute con Norma y la abofetea, prohibiéndole que hable con gente que no conoce sobre lo que ellos tienen. Para evitar que Paulina y Norma se sigan viendo, el hombre toma a su mujer e hijo y los instala en la casa en que vivió con Brianda. Norma siente miedo pero el hombre está más que decidido. Acude por el resto de sus cosas y tiene un altercado con Rubén, al que se enfrenta. Descubre que el hombre e Iván tienen una relación. Los repudia por ser homosexuales y advierte a Iván que el marido de Paulina está al tanto de que él es amante de la mujer. Tal amenaza destruye el corazón de Rubén, quien acorrala a su pareja para que le confiese de sus aventuras con algunas de las clientas. El buen Rubén sufre y aunque Iván intenta consolarlo y le pide perdón, el hombre no desea verlo y le suplica que se aleje de él y busque a su padre, el cuál quizás pueda ayudarlo, mientras que Enrique busca a Paulina para burlarse de ella y decirle que su amante es mariquita.

Vicente descubre que Danilo tiene amoríos con Aleida y le suplica que no desgracie la vida de una inocente. El hombre afirma tener algo serio con la sirvienta pero Vicente no le cree pues considera que no puede ser serio revolcarse con ella por todos los rincones perdiendole el respeto hasta a su madre. Danilo promete que no volverá a pasar e insiste a la muchacha para que lo perdone. Le regala un anillo y le pide que sea su novia. Ella, ilusionada, decide regresar a las andadas con el ardoroso amante.

Mariluz pide a Florencia que la ayude a reconquistar a Juan Manuel mas la mujer no sabe si haría bien y confiesa saber que la muchacha ha estado levantando chismes sobre Brianda, la cuál es vieja amiga de su familia. Mariluz insiste en que la mujer es amante de Hernán y que lo ha embrujado. Yulma asegura a su patrona que es verdad pues ella conoce de esas cosas y lo que padece su sobrino es un embrujo. Florencia entonces habla con Brianda, quien le asegura amar a Hernán y por ello haber decidido regresar a la ciudad a enfrentar sus problemas para así dejar también el camino libre a Maricrúz. Florencia, quien defiende el amor entre el padre de Brianda y la madre de Mariluz, se sorprende cuando la mujer le pregunta si a ella alguna vez le fueron infiel, pues alaba tanto a la amante de su padre que pareciera que no le importara que el hombre se haya burlado de Roselena de la misma manera que Vicente podría haberse burlado de ella y no lo supiera. Florencia hace saber a Brianda que su padre nunca fue feliz al lado de Roselena y que si abandonaron Punta Cabana fue justo porque la mujer siempre despreció el lugar y a sus habitantes. Asegura que Vicente sería incapaz de haberla engañado alguna vez. Palidece cuando Brianda asevera que todas las mujeres piensan lo mismo de su marido y generalmente casi siempre se llevan una terrible decepción.

Iván busca a Virgilio y tras hablar deciden que se darán una nueva oportunidad. El chico conoce a Roselena, a la que trata con frialdad. La mujer escucha la historia de Virgilio, el cual le cuenta que su hijo lo cree responsable de la muerte de su madre.

Agustin escucha atento a Dinora, quien le cuenta los planes que siempre tuvo y que quizás nunca pueda cumplir pues se siente atada al hotel que perteneció a su familia y a Punta Cabana. El hombre se mira al espejo, contempla su rostro y una foto de su amante y entonces cree que no es justo arrebatarle la vida a la mujer.

Sebastián tiene un altercado con César, el cual no deja de molestar a Lucía. Los chicos se enfrentan a golpes y César amenaza a su rival con una pistola. Arturo los sorprende y arrebata el arma al chico, al que jura que si molesta a Lucía o a Mateo se las verá con él. Después el hombre propone a Sebastián que lo vea como un padre, pues él lo ve a él como a su hijo. La amistad entre ambos se vuelve cada vez más fuerte.

Aleida agradece a Yulma por su ayuda para amarrar a Danilo y accidentalmente Florencia descubre el frasco de toloache entre las cosas de la muchacha. Exige a Yulma que le diga qué es eso y al saberlo reprende a Aleida, a la que descubre en amoríos con su hijo. Horrorizada, Florencia corre a la sirvienta de la hacienda a pesar de la oposición de Danilo y Hernán. Cuenta a su marido lo que sucede y Vicente habla con su hijo, quien jura haberse enamorado de la sirvienta sin quererlo. Se asombra cuando Florencia le dice que no se ha enamorado, si no que lo han embrujado con toloache. Danilo entonces busca a Alida por todas partes. La encuentra y ésta le confiesa lo que hizo y que todo fue por amor. Él intenta rechazarla pero no puede y le pide que se case con él aunque su madre se oponga, mientras que Yulma asegura a Florencia no saber de las intenciones de Aleida con su hijo pero la mujer no le cree y menos Vicente, quien conoce a su vieja sirvienta tanto como para saber que ella preparó el menjurje. Se lo agradece pues está convencido de que Aleida puede ser una buena esposa para el irresponsable de su hijo, el cual por amor comenzó a cambiar y ahora con más razones, pues por un hijo un padre es capaz de todo. Yulma asegura que no siempre y que falta que Florencia de su consentimiento para que su hijo ame a una criada. Y en efecto la madre se aterra cuando su marido le cuenta de los sentimientos de su hijo, quien le recuerda a su madre que una vez ella le dijo preferir a una criada antes que a Brianda .

Paulina discute con Iván, quien asegura que no tiene nada que ver con Rubén, el cual solo es su compañero de departamento y es gay. La mujer le cree. Lo lleva a su casa y hacen el amor. Javier los descubre y reclama a su esposa el engaño. Ella asegura no arrepentirse de lo que ha hecho pues por años ha suplicado a su marido que la toque, que le demuestre cuanto la ama, pero él no hace más que llenarla de regalos costosos para disculpar su ausencia debida a que le importa más su trabajo. La pareja se echa en cara demasiadas cosas y Javier decide que dormirán en cuartos separados. Mientras, Paulina recibe una llamada de Brianda, quien le anuncia que regresará a la ciudad y le pide que la recoja en el aeropuerto pues desea darles una sorpresa a Roselena y Sebastián, quienes por su parte se encuentran más unidos que nunca y el chico no deja de pasar tiempo con Aitana y Lucía, a la que ama por sobre todas las cosas, alarmándose con los repentinos consejos de Arturo, el cual le hace saber que cuando una mujer le interesa a un hombre éste debe conquistarla para después doblegarla a su voluntad.


Brianda se despide de Dinora y al salir del hotel se topa con Juan Manuel, al que entera de su regreso a la ciudad. Él le suplica que no se marche y le de una oportunidad para demostrarle cuanto la ama y no se niegue a amarlo pues ambos saben lo que sienten. Ella le recuerda ser casada y estar dispuesta a recuperar a su familia. Él no le cree y revela saber que si tomó la decisión de irse fue por Mariluz, a la que él no ama. El hombre toma a su amada en brazos, la besa apasionadamente y terminan haciendo el amor. Al despertar se da cuenta de que ella se ha ido y se atormenta. Dinora le aconseja que, si en verdad la ama y está dispuesto a luchar por ella, vaya a buscarla y no regrese hasta que se haya casado con ella, confesándole que mariluz lo ha engañado pues desde hace mucho tiempo es amante de hernán Olaya. Desesperado, Juan Manuel habla de ello con Vicente, quien considera una locura el que su sobrino quiera dejar a su familia, la hacienda, por ir en busca de una mujer que le ha demostrado que no quiere estar con él. Aparece Mariluz, quien de manera cariñosa intenta acercarse al hombre pero éste la rechaza y le reclama el haberle tendido la trampa en el hospital y haberlo engañado con su falso amor cuando en realidad se ha estado revolcando conHernán. Mariluz finge no saber nada, asegurando que todo se trata de una calumnia de Dinora y llora. Juan Manuel la desprecia y le asegura no querer volverla a ver jamás, ya que luchará por el amor de Brianda y no descansará ahsta casarse con ella. Vicente le aconseja Mariluz que se olvide de su hijo pues él en verdad está enamorado de Brianda y no descansará hasta convertirla en su esposa.

Triana habla con Severino, quien le cuenta de las preocupaciones de Agustín y el dolor doble dolor que guarda pues el día en que perdió a su hijo también perdió a su mujer. Triana llora en soledad. Se mira al espejo y decide abandonar el luto. para entonces ir en busca de su marido y de buena manera pedirle que regrese a casa pues ella está decidida a cambiar. El hombre no confía en su esposa pero cree que después de muchos años debe darle una oportunidad.

Paulina recoge a Brianda en el aeropuerto e intenta decirle que Enrique tiene otra familia. Al llegar a casa, Brianda se lleva una sorpresa al encontrar a Kike jugando. Se dirige a la cocina y sorprende a Norma. Le pregunta quién es y Paulina, nerviosa, desea explicarle pero en ese momento escuchan a Enrique llamando a Kike su hijo. Las tres mujeres acuden a reunirse con el hombre y el niño. Éste y Brianda se estremecen al volver a verse. Brianda felicita al hombre por tener una nueva familia pues en verdad ya no existe nada que lo ate a ella. Felicita a Norma y le advierte que tenga cuidado pues el hombre no es de fiar. La amante pide perdón a la mujer pues no sabía que regresaría a su casa y asegura que se marchará. Indignada, Paulina asegura que en verdad debe irse pero Brianda le pide que no lo haga y que mientras busque en donde alojarse y se busque un trabajo pues Enrique no sabe más que calentar asientos y gastar dinero y en cuanto se divorcie de él no tendrá absolutamente nada. Se marcha con Paulina sin querer escuchar al hombre, el cual la amenaza con acusarla de bigamia. Paulina abofetea al hombre y le exige que se aleje de su amiga o se arrepentirá. Brianda llega a vivir a casa de Roselena, a la que pregunta si sabía lo que estaba sucediendo. La mujer enfurece al saber lo que su yerno ha hecho con la casa que a Brianda le regaló su padre y asegura que las cosas no se quedarán así, mientras que el desesperado Enrique evita que Norma y Kike abandonen la casa. Sin embargo se lleva una terrible sorpresa cuando al paso de uno días descubre que sus tarjetas han sido canceladas. Acude a su oficina y se alarma al saber que hay una junta importante. Ante todos es despedido por Roselena, la cuál no lo indeminiza y le muestra la enorme deuda que tiene con sus empresas. El asegura que no pueden hacerle eso pues no hay nadie que pueda manejar las empresas como él. En ese momento entra Brianda, quien afirma que será ella la que se haga cargo de las empresas, ayudada por Javier. Enrique entonces saca a relucir la relación entre Virgilio y Roselena, de la que se burla, acusándola de ser una ridícula que se ha dejado engañar pues nadie amaría a una mujer como ella. Roselena lo abofetea fuertemente y luego lo manda echar como un perro mientras que en ese preciso momento a Norma le llega una orden de desalojo y es echada a la calle con su hijo. Sufre tanto que comprende que al lado de Enrique no le esperan más que desgracias por lo que decide abandonarlo. Al saberse solo y en la ruina, el hombre se abandona al alcohol, maldiciendo a Brianda, la cual lo sorprende con la demanda de divorcio que él se niega a firmar si no recibe antes una fuerte cantidad de dinero. Ella, asegurando haber estado segura de qué él exigiría eso, le da una fuerte cantidad. Él firma el divorcio y se consuela en tugurios con mujeres, sin aceptar la ayuda de Javier, al que considera un traidor.



Hernán se pregunta en donde pueda estar su hija, deseando que sea cual sea el lugar, lo esté pasando mal pues la odia por ser la hija bastarda del hombre al que tanto odia.

Gael trabaja fuertemente como cargador en la central de abastos pero el dinero no le es suficiente para mantener a Estefanía, quien descubre que su embarazo ha sido una falsa alarma, sin embargo lo oculta por temor a que Gael desee regresar a Punta Cabana. Conoce accidentalmente a Aitana, quien al saber de donde es la chica decide ayudarla dándole hospedaje en su casa, acomodándolos a ella y Gael en un cuarto de su azotea. La muchacha hace gran amistad con Lucía y Sebastián, mientras que al joven e inexperto Gael, Arturo le propone que hagan negocios juntos pues pueden robar y hacerse de dinero fácil. El muchacho se niega rotundamente a prestarse a fechorías. Aitana lo recomienda con Norma, quien al ver la sensualidad del chico lo recomienda con Iván, quien lo recomienda como bailarín en un antro de trippers. Gael siente vergüenza de desnudarse pero Iván le hace ver la cantidad de dinero que puede obtener si acepta, por lo que lo prepara hasta su debut, teniendo el provinciano un enorme exito entre los hombres y mujeres de la concurrencia.

Roselena explica a Brianda como fue que se enamoró de Virgilio, al que ésta conoce, asombrándose por lo joven que es para su madre. Él sin embargo asegura que sus intenciones son serias y no necesitar dinero pues tiene lo suficiente como para mantener a Roselena si ésta acepta casarse con él. Roselena se sorprende cuando el hombre le pide matrimonio.

Ante la ausencia de Brianda, Juan Manuel se emborracha en una cantina y al caminar por Punta Cabana, en cierto punto recuerda el accidente en el que el hijo de Triana y la esposa de Hernán murieron. Llora al recordar que él también amó a esa mujer, la cual lo despreció para casarse con Hernán y a la que intentó salvar de la muerte sin poder lograrlo, justo en un momento en el que también se encontraba alcoholizado y manejaba a gran velocidad.

Dinora no se repone a la ausencia de Agustín y piensa en cómo con el tiempo fue perdiendo a su familia hasta quedar sola y heredar el hotel que ahora posee. El hombre la sorprende con una visita y ella lo abraza y lo besa. Beben una copa y la mujer confiesa estar cansada de seer su amante y haberse quedado en Punta Cabana solo por el amor que le tiene. El hombre la abraza y le suplica que lo perdone. La besa, le entrega un regalo y aprovechando que están solos hacen el amor y luego él le pide que cumpla sus sueños y se marche del puerto, que conozca a un hombre que le pueda ofrecer una relación seria, que se case con ella, que le de hijos. Dinora llora terriblemente al saber que todo se trata de una despedida. Agustín decide que permanecerá con su mujer y se marcha dejando a Dinora echa un mar de lágrimas. La mujer es consolada por Danilo, quien le hace ver que Agustín la ama tanto que por eso le ha dado su libertad para que pueda ser completamente feliz, sin ataduras, ni cadenas ni señalamientos. Le asegura comprender el odio que Triana le tiene con justa razón. Dinora busca mil excusas para disculpar sus acciones, asegurando que Agustín la ama tanto como ella a él. Danilo le hace ver lo terrible que debe ser para un hombre vivir con el miedo constante a los reclamos de su mujer. Dinora, cínica, asegura que Triana tiene la certeza de todo y no darle el divorcio a Agustín solo porque no soporta el qué dirán. No se percatan de que Mariluz provoca un incendio en el pequeño hotel, el cual casi arde en llamas a no ser porque la repentina presencia de Juan Manuel y los bomberos, así como la repentina lluvia, ayudan a apagar el fuego. Dinora está segura de quién pudo haber provocado el incidente y levanta una acusación contra Hernán Olaya, quien asegura ante las autoridades ser inocente y como no se le comprueba nada lo dejan en libertad. Regresa a casa y se topa con Mariluz a la que abofetea, jurando que si lo vuelve a meter en problemas lo lamentará. Ella lo acusa de ser un cobarde y él, lleno de furia, la toma por la fuerza, haciendole el amor violentamente y asegurándole que a partir de ese momento ella se quedará con él y si intenta escapar se morirá.

Juan Manuel y Dinora hablan de lo dificil que ha sido el amor para ambos y de las ganas que tienen de liberarse de su padado. Coinciden en que tal vez salir de Punta Cabana pueda ayudarles a ambos pero también saben que sus raíces se encuentran en ese lugar y tarde o temprano volverían.

Atormentado por los recuerdos del pasado, Hernán desea encontrar a Estefanía para saber si es su hija, por lo que contrata a un investigador privado que comienza con la búsqueda de la muchacha.


Dinora Llama por teléfono a Brianda, a quien le cuenta el suceso del hotel para luego contarle del fin de su relación con Agustín. Llora cuando su amiga le hace ver que el amor de Triana hacia su eposo es tan grande, que se tragó su orgullo y el dolor por la muerte de su hijo para abandonar el luto, renovarse e ir en busca de su marido sin impotarle que este estuviera con su amante, para pedirle perdón frente a esa otra mujer y confesarle que lo ama. Al colgar, Dinora llora amargamente mientras que Agustín comienza una nueva vida con Triana, la cual se presenta en la hacienda Santamarina y pide a Florencia y Vicente que la perdonen por todo el rencor con el que los trató durante años. Al tener a Juan Manuel frente a ella, aunque le cuesta y duele, también le pide perdón aceptando que la muerte de su hijo fue un accidente. Juan Manuel llora y de rodillas se aferra a la mujer, suplicando perdón y jurando que, si estuviera en sus manos, él le devolvería a su hijo o daría su vida a cambio de la de él. Ambos se abrazan fuertemente, dejando el rencor atras y conmocionando a los presentes. Cuando Hernán se entera de éste hecho, acude a Triana y Agustín para recordarles que Juan Manuel es un asesino. Los padres aseguran que han comprendido que todo fue un accidente causado por las bajas pasiones de su hijo y la esposa de él por lo que le aconsejan que él también lo acepte y dej de culpar a Juan Manuel, el cuál solo cometió el error de emborracharse y cruzarse en el camino de los amantes que escapaban. Hernán se niega, asegurando que no hay más culpable que Juan Manuel Santamarina y en casa, ante el retrato de su esposa, maldice a su enemigo por haber permanecido en el corazón de la mujer, a la que decidió eliminar al enterarse de que tenía un amante, quitándo los frenos a su auto y creyendo que ese amante era Juan Manuel y no el hijo de Agustín y Triana. Es escuchado y visto por Mariluz, quien considera que Juan Manuel debe enterarse de la verdad por lo que lo busca pero él, enojado, no desea escucharla y se niega a hablar con ella.

ENERO 2015. César sorprende sola a Lucía e intenta abusar de ella. Son descubiertos por Aitana, la cual defiende a su hija. Aparece gael, quien golpea al muchacho, el cual pierde el conocimiento. Llama a la policía y el malvado César es detenido. Lucía y Aitana creen que no pueden seguir solas por lo que la mujer acepta como pareja a Arturo, quien le jura que siempre las protegerá. Gael asegura a Lucía que ese hombre no es bueno y quizás con el tiempo pueda hacerles daño a ella y su madre.

Rubén está decidido a dejar su departamento. Iván le pide que no lo haga. Le llora y jura amarlo, pidiendo perdón por sus errores. Rubén lo besa y abraza y decide quedarse a su lado. Sin embargo Iván no deja a Paulina y continúa una relación con ella. De esto se da cuenta Javier, quien pregunta a su mujer si su matrimonio no tiene arreglo. Ella asegura que no y el hombre sufre pero se hace de valor y le propone que se divorcien. Ella está de acuerdo.

Brianda no deja de pensar en Juan Manuel y le cuenta a su hijo lo maravilloso que es ese hombre. Todo se empaña cuando Enrique se presenta ante ellos para ofender a la mujer, a la que intenta ahorcar en un arranque de desesperación. Sebastián defiende a su madre y el hombre lo empuja, provocando que caiga y se golpee en la cabeza. Enrique huye y Brianda llama a una ambulancia. En el hospital se angustia junto con Roselena, quien la acorrala para que levante una denunia en contra de su marido. Brianda lo hace y dentro de poco a las mujeres se les informa que Sebastián está fuera de peligro, mientras Enrique se esconde pues es buscado por la policía.

Los Santamarina hablan del accidente por el que Triana y Hernán siempre culparon a Juan Manuel, quien se alegra de que la mujer por fin haya entendido que él no fue el culpable aunque no así Hernán. Florencia cree que Hernán quizás en el fondo sepa que su sobrino es inocente pero insista en acusarlo por celos, ya que siempre supo que su mujer estaba enamorada de Juan Manuel, el cual no se explica porque los amantes conducían a gran velocidad en un tramo en el que hay limite de velocidad que todos en Punta Cabana siempre han respetado. Danilo está seguro de que la única razón puede ser que los frenos no hayan respondido y Vicente plantea que si eso es verdad y los difuntos sabían que había un límite de velocidad en ese tramo, entonces quizás pueda existir la posiblidad de que el accidente haya sido causado. Juan Manuel se alarma y busca a Hernán para hacerle saber sus nuevas sospechas pero el hombre lo corre de su casa apuntandole con un arma, exigiéndole que nunca se vuelva a presentar en su territorio.


Lucía y Aitana visitan a Sebastián en el hospital y hacen gran amistad con Brianda, quien solo habla de lo maravilloso que es su hijo. Arturo se acerca pero al mirar a Roselena se esconde y decide salir del hospital.

Pasando un tiempo Dinora termina de remodelar su hotel, segura de que quizás el incendio fue un aviso de que debe buscar su propia felicidad y soltar el pasado. Piensa seriamente en ponerlo a la venta.

Marucruz vive encerrada en la casa de Hernán, quien abusa de ella constantemente y solo le permite las visitas de su abuelo, quien repentinamente deja de acudir a ella pues enferma de gravedad. La muchacha solo piensa en el momento en que pueda escapar y buscar a Danilo para contarle que el culpable del crimen por el que siempre lo han culpado es Hernán.

Juan Manuel y Brianda no dejan de pensar el uno el otro. La mujer asegura a Roselena necesitar de él para sentirse viva, pues solo él le mostró lo que es el amor incondicional y verdadero, mientras que a él llega el investigador privado para decirle que no ha sido posible encontrar a Estefanía Olaya, misma por la que se pregunta Hernán, a quien Mariluz plantea que sí sea su hija y su esposa le haya mentido respecto a su paternidad debido a sus celos.

Gael es la sensación del centro nocturno y ha logrado hacerse de dinero. Se lleva una decepción cuando los dueños del lugar le proponen prestarse a la prostitución y cobrar por sus servicios a clientes anónimos. El muchacho se niega a aceptar y habla con Iván, quien le aconseja que lo haga pues él puede prepararlo. Iván intenta tener intimidad con el chico, quien reacciona y decide que no volverá siquiera a desnudarse en público.

Triana se encuentra cara a cara con Dinora, a la que intenta ignorar pero la mujer se le acerca para hacerle conversación. Es rechazada pero insiste y le dice a la mujer que para su tranquilidad muy pronto se irá de Punta Cabana. Le ofrece comprarle su hotel pues despues de todo el lugar no puede quedarse sin uno, ella necesita entretenerse en algo para olvidarse del pasado y, finalmente, ese lugar siempre fue el favorito de Agustín y su hijo. Triana, serena y relajada, le pregunta a la mujer si nunca sintió remordimiento de saber que le arrebataba el hombre a otra. Dinora asegura que a diferencia de los hombres las mujeres se enamoran y son fieles a quien las hace sentir seguras y amadas, y eso fue lo que encontró en Agustín. Recuerdan como Triana se opuso a que su hijo pusiera los ojos en la mujer por considerarla poca cosa y como quizás, desde el más allá, éste hizo que ella se acercara a su padre para darle comprensión, cariño que ya no podía encontrar en su propia casa, hasta que se enamoraron. Triana se disculpa y espera que la mujer venda su hotel pronto. Esta la invita a ver una habitación que nunca ha ocupado nadie. Estremecida, Triana llora al encontrar pertenencias de su hijo, las cuales creía perdidas, así como cosas que a él siempre le gustaron y una pintura suya que la misma Dinora trabajó. Dinora asegura que esa habitación, en la cima del hotel, la decoró el mismo hombre y ni siquiera Agustín sabe de su existencia. Ambas salen al balcón y contemplan el mar, con la vista favorita del difunto. Dinora entrega a Triana las llaves del lugar. Le pide que le pague el precio del hotel cuando pueda. Toma sus maletas, aborda su auto y con llanto emprende camino a un lugar lejos del que siempre fue su hogar, mientras que Triana, ante las cosas de su hijo, siente su presencia y por vez primera en muchos años siente una paz inmensa que la hace llorar de felicidad.

Sebastian invita Lucía y Aitana a cenar a su casa, feliz de que su hijo esté enamorado de una chica decente. Se intriga cuando Lucía menciona a Arturo, el pretendiente de su mamá y gran amigo de Sebastián, quien dice a su madre y abuela que deben conocerlo pues es un buen hombre. Aitana les asegura sentire protegida desde que él está a su lado. Brianda y Roselena solo cruzan miradas y más tarde recuerdan una parte del pasado de Brianda que ambas aparentan haber olvidado aunque en el fondo ese suceso esté presente en ellas a cada momento.

Rubén ayuda a Norma, a quien el embarazo cada vez se le nota más. La mujer sufre una caida por las escaleras y pierde el hijo que espra. Rubén no sabe como localizar a Enrique para darle la noticia por lo que el hmbre no se entera. Norma, abnegada, cree que quizas lo mejor fue que sucediera lo que sucedió pues a pesar de que Kike extraña a su padre y es grosero con ella por esa razón, ambos estarán mejor sin él.


Iván pide dinero a Virgilio, quien se lo da con tal de obtener su perdón. Iván se aprovecha de la situación y asegura que si su padre desea que lo perdone tendrá que darle todo lo que le pida.

Hundido en una profunda depresión, Juan Manuel no deja de pensar en Brianda. Habla con Vicente y Agustín, los cuales le aconsejan que vaya a buscar a la mujer si finalmente ha abandonado el trabajo y su vida por pensar en ella. Brianda se comunica con Dinora, quien disfruta de la vida en el caribe. Ambos deciden reunirse en el aeropuerto de la ciudad de México para dar una sorpresa a Brianda. Y es justo en el avión que Dinora conoce a Orlando Sabater, un importante hombre de negocios que simpatiza con ella. Lo desnuda hasta el alma, preguntandole por su estado marital pues ella ha tenido tropiezos conociendo hombres sin embargo éste asegura ser divorciado y no tener compromisos. Deciden volver a verse después, en la misma ciudad. Luego ella se reúne con Juan Manuel y le aconseja que debe dar una buena impresión a Brianda, por lo que lo lleva de compras.

Aitana descubre que Estefanía es hija de Hernán Olaya, al que asegura conocer. La muchacha pregunta si es verdad que Juan Manuel Santamaría fue el responsable de la muerte de su madre y Aitana le asegura que no fue así y que ella sabe la verdad, la cuál le revela, así como los celos que Hernán simpre tuvo hacia Juan Manuel sin razón pues en el fondo la madre de Estefanía lo había olvidado hace mucho, tras haberse comprometido con él y plantarlo en el altar para estar al lado de Hernán.

Paulina y Brianda pasan tiempo juntas y la segunda aconseja a su amiga que regrese a Punta Cabana ahora que está divorciada y se deje llevar por el amor. Brianda no deja de pensar en Juan Manuel un solo momento pero cree que lo mejor es dejar atras el pasado y seguir adelante. Se sorprende cuando al llegar a casa se encuentra con Dinora, quien le dice que le tiene una sorpresa. Juan Manuel y Brianda no pueden evitar la emoción de verse. Se dan un fuerte abrazo y aparecen Sebastián y Roselena, la cual pregunta quién es el hombre. Al saberlo le da la bienvenida y lo invita a cenar al igual que Dinora. Sebastián por su parte se limita a observar y confiesa que su madre lo haría muy feliz si decide rehacer su vida con un hombre que la ame y la respete. Un hombre como Juan Manuel, con quien el chico simpatiza y Brianda comienza a salir nuevamente, situación que molesta a Arturo cuando Sebastián se lo cuenta. El chico confiesa al hombre sentir como si él conociera a su madre. Arturo niega que así sea.

Roselena descubre que Brianda y Juan Manuel en verdad se aman y no se trata de un capricho de su hija. Desaprueba la relación pues considera al hombre un ranchero que nunca le dará la vida que ella merece. Brianda le recuerda a su madre que Enrique tampoco se la dio pero fue su yerno consentido durante muchos años, así como Virgilio no es precisamente el hombre indicado para una mujer de su edad y sin embargo como su hija ha aprobado la relación. Roselena considera que son distintas relaciones y cuando habla con Virgilio éste le aconseja que acepte a Juan Manuel si en realidad éste es la felicidad de su hija.

Cornelio Fuentes, el investigador privado, da con Gael y Estefanía y avisa a Juan Manuel su paradero. Éste pide a Brianda que lo acompañe a encontrarse con su hija, a la que pide que se hagan los estudios necesarios para comprobar su paternidad. Estefanía le revela saber que él no fue el causante de la muerte de su madre. Tras hacerse análisis, descubren que no son padre e hija. Estefanía se sorprende al saber que Brianda es madre de Sebastián, con quien ella lleva una buena relación. Por su parte, Juan Manuel pide a Gael que él y Estefanía regresen a Punta Cabana y reparen el pasado, prometiéndole que él lo contratará como capataz en su hacienda, para ayudarlo. Estefanía se resiste pues teme a que su padre vuelva a encerrarla y hacerle pagar por los errores de su madre, confesando haberse enamorado de Gael con el tiempo y querer estar con él. Apoyados por Brianda y Juan Manuel, los muchachos se casan en el registro civíl y Gael decide que vuelvan a Punta Cabana a enfrentarse a Hernán.

Dinora conoce a Orlando sabater, un importante empresario dedicado a las bienes raíces al que ella le cuenta la idea que tiene de quedarse a vivir en la ciudad y abrir una pequeña casa de huespedes. Él promete a ayudarla y se decide a conquistarla. La besa apasionadamente y terminan en la cama. Su relación crece tanto que ella lo presenta con Brianda y Paulina, con quienes el hombre simpatiza, asegurando haberse enamorado de Dinora desde el primer moemnto en que la vio. Paulina envidia la suerte de Dinora, asegurando que a ella siempre le ha costado trabajo conquistar a los hombres tan rápido.


Iván y Rubén se pasean por la calle y un grupo de homofóbicos los ataca, hiriendo a Rubén con una navaja. Iván pide auxilio y suplica a su pareja que no muera. Una ambulancia lo lleva a un hospital, donde se debate entre la vida y la muerte pues necesita un transplante. Desesperado, Iván suplica a Paulina que lo ayude pero ésta no tiene el dinero para conseguir lo que desea. Son escuchados por Javier, quien se presenta en el hospital para cubrir anónimamente los gastos de Rubén. Es sorprendido por Virgilio, quien le cuenta que iván es su hijo y él se hará cargo. Al saber que el hombre se salvará, Iván le jura que nunca más lo engañará ni le mentirá, pues ha descubierto cuanto lo ama. Es por ello que decide terminar su relación con Paulina, quien lo deja libre para que sea feliz. Javier por su parte le pide que se den una nueva oportunidad pero Brianda no lo ama y cree que lo mejor sería separarse. El hombre le propone que hagan un crucero juntos, dispuesto a cambiar. Ella acepta y se lo informa a sus amigas. Festejan y comienza su travesía al lado de Javier, uniéndose cada día más, rumbo al mediterráneo.

Marilúz logra escapar de la casa de Hernán, ayudada por Uganda, a quien el hombre echa a la calle al enterarse de su complicidad. Marilúz acude a su abuelo y le pide que no abran la puerta a Hernán, llamándo a la policía. El hombre aparece para exigir a la muchacha que vuelva con él pero ésta se niega. Ante la presencia de la policía el hombre vuelve a casa, sonde se encuentra frente a frente con Estefanía, quien le dice saber la verdad sobre su origen y la muerte de su madre. Entrega al hombre las pruebas que decartan a Juan Manuel como su padre, por lo que Hernán se encierra en su despacho, donde llora por el error que cometió con su hija, a la que despreció cegado por los celos cuando en realidad su difunta esposa era la amante del hijo de Triana y Agustín. Estefanía lo enfrenta y le hace saber estar al tanto de que su madre no pensaba huir con Juan Manuel Santamarina, si no que solo quería escapar de él, con su amante. Hernán llora y de rodillas pide perdón a su hija, quien le da una nueva sorpesa: Le dice que se ha casado con Gael y desea estar con él por el resto de su vida.

Gael se presenta en la hacienda Santamaría y solo recibe las burlas de Danilo, a quien Vicente ordena que se controle. El viejo asegura haber hablado con Juan Manuel y nombra a Gael el nuevo capataz, a pesar de la oposición de Danilo, quien hace un calvario la vida del nuevo empleado, quien cuenta a Yulma y Aleida que se ha casado con Estefanía.

Iván se asombra al saber que su padre corrió con los gastos de hospital de Rubén, ante el cual se presenta virgilio para agradecerle que ame y proteja a su hijo. Iván no puede creer lo que ve y escucha. E aferra a su padre y con llanto le suplica que lo perdone. Virgilio propone a la pareja que cuando Rubén sane lo visiten y siempre cuenten con él.

Roselena celebra el cumpleaños de Sebastián e invita a Lucía y Aitana a su casa. Allí, Dinora reconoce a la madre de la muchacha, quien al darse cuenta intenta evitarla. Las cosas se complican cuando ebastián, contento, presenta a Arturo con su familia. Brianda y Roselena se horrorizan y durante el fetejo se muestran incomodas. Brianda revela a Dinora que ese hombre es el verdadero padre de su hijo. Arturo, cínico, actúa como si no pasara nada y despues de presenta ante Brianda, quien le exige que desaparezca de su vida y la de su hijo como hizo hace tantos años. Él le pide dinero a cambio de no decirle a Sebastián la verdad. Brianda le da la cantidad que pide. Luego se lo cuenta a Roselena y Dinora, quienes le hacen ver que ha cometido un error pues ahora no se lo quitará de encima. Roselena obliga a su hija adecir a Sebastián que él no es hijo de Enrique y que el que es su padre solo se burló de ella. El muchacho las escucha y exige a su madre que le diga la verdad. Brianda le confiesa que no es hijo de Enrique, si no de un canalla que la engañó. Sebastián desahoga las confesiones de su madre con Arturo, el cual jura que Brianda no le sacará ventaja y le tendrá que dar todo el dinero que le pida. Le dice al muchacho que él conoció a su padre y que Brianda le ha mentido, contándole una zarta de mentiras que ponen a Sebastián en contra de su madre, a la que acusa de mentirosa. En ello interviene Roselena y advierte a su nieto saber perfectamente quien le ha envenenado la cabeza. Él la reta a que le diga quién y a pesar que Brianda intenta evitarlo la decidida Roselena lo hace y le dice que el hombre más ruin y despreciable que ha conocido en la vida, a demás de Enrique: ¡Su verdadero padre! El cuál se ha atrevido a chantajear a Brianda para beneficiarse económicamente a costa de su propio hijo. La sabia abuela reta al muchacho a que adivine quien es ese hombre y el muchacho, alarmado, pregunta a su madre si lo que ha dicho su abuela es verdad. Con llanto Brianda le dice que sí y que ella sería incapaz de mentirle a él, pues es su hijo y lo que más ama en el mundo. Sebastián se estremece cuando pregunta si su verdadero padre es Arturo y tanto Brianda como Roselena se lo confirman, acorraladas por Paulina, quien está dispuesta a decirle la verdad al muchacho.


Enrique encuentra a Norma y le suplica que no lo rechace y lo perdone pues desea estar con ella y su hijo. La mujer lo acepta en su casa y éste intenta hacerle el amor. Ella se niega y le dice que perdió el hijo que estaban esperando. Enrique se siente culpable.

Dinora le cuenta a Juan Manuel de la aparición de Arturo y de como el hombre ha comenzado a extorisonar a Brianda. El hombre brinda todo su apoyo a su amada pero a la par comienza a desesperar pues en la ciudad no tiene absolutamente nada que hacer y extraña el trabajo en la hacienda. Brianda le aconseja que regrese a su hogar e intenten amarse a distancia, viendose algunas veces. Juan Manuel le suplica que se vaya con él pero la mujer está atada a solucionar la presencia de Arturo ante su hijo. Hernán le reprocha entonces preferir a todos antes que a él y regresa a la hacienda molesto mientras ella sufre por la situación que atraviesa emocionalmente, mientras que Dinora advierte al hombre que si no apoya a Brianda cuando más lo necesita entonces comenzará a perderla. Le propone que se asocien y monten un negocio pero el hombre no sabe otra cosa más que dedicarse al ganado.

Roselena cuenta a Virgilio el pasado de Brianda y como ésta fue engañada por un hombre. La mujer se siente mal por su hija pues cree que en parte ella ha sido culpable de sus decisiones amorosas pues siempre le exigió demasiado, empujándola a reaccionar de inmediato. Virgilio besa a su amada y le revela que él también tiene un hijo, que es gay y él se ha sentido responsable de lo mal que le ha ido en la vida, pues por su desprecio y odio lo orilló a abandonarse a sí mismo, aunque encontró una buena pareja que lo apoya y protege.

FEBRERO 2015. Lucía y Aitana se sorprenden al saber que Arturo es padre de Sebastián, el cual rechaza al hombre pues éste solo le dice calumnias contra su madre. Aitana intenta saber la verdad cuestionando al hombre, el cual afirma que Brianda es una mala persona.

Severino enferma gravemente y muere sin decir a Mariluz quien fue su padre. La muchacha es consolada por Vicente y Florencia, quienes la invitan a vivir en la hacienda, donde la muchacha no hace más que recordar a Hernán y aconsejar a Danilo que desista de la idea de casarse con Aleida, la cuál solo es una sirvienta. La escucha Yulma, quien le dice que su madre también fue criada, y también se enredó con su patrón. Mariluz pide a la mujer que le diga quién fue su padre pero ésta se niega pues segura está que es mejor que no lo sepa nunca. Asimila que Vicente y Florencia lo saben y les pregunta pero Vicente se niega a revelarle esa verdad. Florencia, sin embargo, cree que Mariluz tiene derecho a saberlo. Vicente se opone rotundamente pero de nada sirve pues a él y su mujer los escucha hablar Danilo, quien le dice a Mariluz que su padre fue Nicolás Villafañe, el padre de su peor enemiga y rival: Brianda. Mariluz se niega a creerlo, le suplica a Yulma que le diga que es mentira y pero la sirvienta le confirma que lo que Danilo le ha dicho es verdad.

Brianda y Arturo discuten y él la besa por la fuerza y al ser descubiertos por Juan Manuel los dos hombres se enfrentan. Brianda defiende a Arturo de los golpesy del otro, el cuál le pregunta si tiene algo que ver con su ex. Arturo dice que sí y Brianda no lo desmiente por lo que, furioso, Juan Manuel regresa a Punta Cabana, donde se entera que Mariluz y Brianda son hermanas. Va en busca de la muchacha para brindarle su apoyo. Ella se aprovecha de la situación para besarlo y entregarse a él, mientras que Brianda sufre por la partida de su amado.En un momento de indiscreción, Mariluz hace saber a Juan Manuel que el responsable del crimen por el que siempre lo culparon es Hernán, quien cortó los frenos del auto. De inmediato Juan Manuel acude a enfrentarse al hombre, quien lo enfrenta con una rma y tras aceptar su culpa le confiesa cuanto lo odia y le dispara, hiriéndolo. La policía arriba pero Hernán se niega a soltar su arma por lo que muerre en un tiroteo.

Agustín y Triana se enteran de la verdad y sienten un fuerte dolor por haber creido siempre en el verdadero culpable de la muerte de su hijo. No se cansan de pedir perdón a los Santamaria, quienes se encuentran preocupados por el estado de Juan Manuel, quien es transladado a la capital pues su estado es crítico.

Aitana recibe la visita de Dinora, quien le dice que a Agustín y Triana les haría mucho bien conocer a su nieta, Lucía, pues a demás de vivir con el vacío por la perdida de su hijo también viven con la incertidumbre por no saber el paradero de ellas. Le cuenta que fue amante del hombre y conocer a fondo todo sobre él. Aitana teme a que deseen arrebatarle a su hija y Dinora l epromete que no será así en caso de que acceda. Aitana acepta y Dinora se con Agustín al hotel, a quien le pide que se siente porque le tiene una sorpresa. El hombre se conmociona al escuchar la voz de Aitana, quien le revela que no tiene un nieto, si no una nieta, y que se llama Lucía y quiere conocerlos a él y a Triana. Los abuelos lloran de felicidad y deciden acudir a encontrarse con las mujeres lo más pronto posible. Con tristeza cuentan a Dinora de la muerte de Hernán y el estado tan grave de Juan Manuel. Esta se lo hace saber a Brianda, quien acude de inmediato al hospital, donde reza por la salud del hombre al que ama. Aparece Marilúz, quien la corre y le revela que ella y Juan Manuel han tenido relaciones. Vicente interviene y pide a la muchacha que no haga las cosas más dificiles.


Arturo espía a Lucia mientras se baña. Se toca dandose placer y asegura que la muchacha tiene que ser suya, aunque tenga que traicionar a Aitana y Sebastián.

Danilo acompaña a Estefanía en el cepelio de su padre. Le pide perdón por haber jugado con ella y le propone que sean amigos. Ella lo acepta y se abrazan, llenando de celos a gael, quien se contiene y a quien Danilo también pide perdón, ofreciéndole su amistad. Al lugar llegan Triana y Agustín, a quienes la chica pide perdón en nombre de su padre. Éstos le ofrecen su total amistad, pidiéndole que los vea como si fueran sus tíos o sus abuelos.

Paulina y Javier viajan en un crucero en el que ella conoce al atractivo magnate Douglas De Marnier, quien simpatiza con ella y busca la manera de encontrarla siempre a solas. Javier descubre que al hombre le simpatiza su mujer y se niega a la invitación de éste para pasar un par de días en su casa, en las costas de Mykonos. Sin embargo, atraída por el hombre, Paulina acepta y por ello tiene una discusión con su marido, quien se niega a ir. Al llegar a la Isla ella se presenta en la casa del hombre, quien tiene todo preparado para festejar con ella. Paulina se maravilla con él y decide no perder el tiempo, por lo que fornican y le asegura que él es el hombre que ha deseado conocer toda su vida. Angustiado, Javier acude al lugar pero no descubre nada. Douglas le da una buena bienvenida y pone toda su casa a disposición de él y su mujer, la cual cree que el extranjero val mucho mas que su esposo.

Enrique, hundido en el alcohol, maltrata a Norma y a Kike. La mujer, desesperada, llama por teléfono a Rubén, al que pide ayuda. El hombre acude a ella y recibe insultos de Enrique, el cual intenta golpearlo pero el hombre le demuestra que a pesar de su condición es mucho más fuerte que él. Saca a Norma y su hijo del edificio y Enrique, vengativo, intenta detenerlos pero al cruzar la calle es arrollado por un tractor. Norma se horroriza y cubre a su hijo al notar que el hombre ha perdido la vida. Cuando Brianda se entera, acude al funeral, donde recibe las condolencias de todos los presentes, logrando que Norma, avergonzada, se escabulla con Iván y Rubén, quienes le brindan su apoyo. Brianda se acerca a ella y asegura entenderla y no tener nada qué reclamarle pues siempre estuvo conciente de la clase de basura que era Enrique. Se marcha y acude al lado de Juan Manuel, quien rechaza a Marilúz y solo pide verla a ella. Brianda lo besa al estar junto a él, logrando que la rechazada chica se sienta perdida y llore en los brazos de Florencia, quien le aconseja que acepte su derrota y decida conocer a alguien que pueda darle lo que ella necesita. Mariluz asegura que ella nunca podrá dejar de amar a Juan Manuel y Florencia le hace saber que la difunta esposa de Hernán predicaba lo mismo y al final encontró la muerte al lado de otro hombre del que se enamoró.

Cuando Juan Manuel es dado de alta, decide regresar con su familia a Punta Cabana, donde decide rechazar definitivamente a Mariluz, a la que pide que rehaga su vida y se olvide de él.

Brianda sufre por la ausencia de Juan Manuel, sin embargo recupera el tiempo perdido con Sebastián, el cual le dice que Lucía conocerá a sus abuelos, sorprendiéndola al decirle quienes son.

Douglas no deja de pensar en Paulina y jura que la mujer será para él, pues es justamente como siempre la habia soñado. La mujer por su parte padece la desconfianza de su marido, con quien discute constantemente. Javier, quien cree que entre su esposa y el extranjero hubo algo, se lo echa en cara. Ella termina aceptándolo y le confiesa haberse dado cuenta de que ya no lo ama. De común acuerdo deciden que regresando a México se divorciarán.

Danilo descubre que en realidad está enamorado de Aleida, a la que pide que se case con él y pide perdón por haberla orillado a perder el hijo que esperaba. Aleida intenta darse su importancia pero Yulma le asegura que si decide darle vueltas al asunto el muchacho se puede arrepentir.

Dinora entrega su dinero a Orlando para hacer el negocio de su vida. Ambos festejan por el futuro exito y él la sorprende con un lujoso regalo que la llena de dicha. La mujer cree que por fin ha encontrado al hombre de su vida.


Gael se encarga de manejar la incalculable herencia de Estefanía, manejando las tierras del padre de ésta y encargándose de negociar con los Santamaría para beneficio de ambas familias.

Paulina y Javier regresan y, aunque intentan aparentar que se han reconciliado, en el fondo ambos han descubierto que no se aman más. Ella acude a sus amigas, a las que con tristeza les revela el hastío en su matrimonio y con felicidad les revela que ha conocido a Douglas. Tanto Dinora como Brianda le aconsejan que no juegue con fuego y mucho menos le haga una jugarreta a Javier. Paulina les revela que se divorciará, pues necesita su libertad para volver a sentirse viva.

Agustín y Triana se presentan a conocer a Lucía, quien se aferra a ellos. Aitana se una a su felicidad y todos pasan momentos increíbles. Arturo después aconseja a Aitana que saque provecho de la situación y extorisone a los viejos amenazándolos con arrebatarles definitivamente a su nieta. Aitana entonces recuerda cosas que Sebastián le dijo sobre su padre e incluso algunas que Dinora le mencionó. Calla, pero decide que debe actuar de inmediato.

Virgilio visita a Iván y Rubén, con quienes convive y se divierte. Les pide que pronto lo visiten a él pues desea que convivan con Roselena. Estos lo hacen y simpatizan con la mujer, quien asegura que siempre ha sentido simpatía por los homosexuales.

Aleida discute con Florencia, quien se niega a aceptarla como nuera. Yulma interviene y defiende a la muchacha pero la patrona es implacable en su decisión y jura que su familia jamás emparentará con una criada. Danilo interviene, pide a Vicente y Juan Manuel que lo apoyen y éstos lo hacen en contra de Florencia, quien discute con su sobrino y le echa en cara ser un arrimado en la hacienda. Dolido, Juan Manuel se marcha y se instala en el hotel, donde no hace más que recordar a Brianda. Vicente le pide que regrese a su casa pero el orgulloso hombre no perdona las acusaciones de su tía y pide a Vicente que le haga entrega de toda la fortuna que sus padres le dejaron y que él ha administrado. Al descubrir que es propietario de la mitad de la hacienda, Juan manuel pide a su tío que se la compre pero Vicente no desea alejarse de él. Habla con Florencia y la convence, bajo amenazas, de pedir perdón a su sobrino para que regrese. Lo hace y entonces Juan Manuel regresa y confiesa a Danilo extrañar a Brianda, la cual a su vez no deja de pensar en él y a la par ofrece su apoyo a Norma, a pesar de los reclamos de Roselena para que no lo haga.

Arturo se las ingenia para sorprender a Lucía sola, por lo que la viola y con engaños cita a Sebastián en un lugar solitario, donde finge querer hablar con él pero lo golpea para luego subirlo a un auto. Llama por teléfono a Brianda, a la que jura que si no le da cinco millones de dolares, no volverá a ver a su hijo. La mujer desespera y se apoya en Dinora y Roselena, quienes no se separan de ella. Orlando aconseja a la mujer que de parte a la policía pero ésta tiene miedo. Finalmente lo hace y denuncia a Arturo, mientras que Lucía sufre por lo sucedido pero se niega a decirle a Aitana lo que le hicieron. La mujer acude a Agustín, quien al ver a su nieta sospecha qué pudo pasar al saber que Arturo se ha ido de la casa. Poco a poco la cuestiona hasta descubrir que el hombre la violó. Los abuelos y la madre sufren por la muchacha, a quien Agustín trata de convencer de levantar una denuncia. Lucía siente miedo, vergüenza, pero al saber que el malhechor ha secuestrado a Sebastián, su propio hijo, y que podría matarlo, se arma de valor y acude a levantar la denuncia.

Douglas llega a México y de inmediato busca a Paulina, con quien hace el amor. Ella se deja llevar y confiesa que pronto se divorciará de Javier, quien por su parte sufre por el engaño de su esposa y habla con Brianda, quien le brinda todo su apoyo y lo alienta para que se tome un tiempo y conozca más mujeres, pues ella mejor que nadie sabe de lo hostíl que resulta vivir al lado de quien no se ama y padecer la sospecha de ser engañado.

Mariluz no se auenta un solo momento de la hacienda e intenta seducir a Juan Manuel a toda costa, aconsejada por Yulma. Él le pide que no se confunda pues sabe perfectamente que él a quien ama es a Brianda. Mariluz se desahoga con Danilo, quien le hace ver que nunca conseguirá el amor de Hernán, por lo que debe darse por vencida y buscar su felicidad en alguien más. Los muchachos se abrazan y Mariluz cree que quizás la solución sea irse de Punta Cabana definitivamente pues no hay nada que la ate más a ese lugar. Se despide de todos y se marcha del lugar para luego presentarse en la ciudad ante Brianda, a la que pide perdón por los malos ratos que le hizo pasar, así como que haga feliz a Juan Manuel, quien en verdad está enamorado de ella y sufre por no tenerla cerca. La muchacha conoce a Roselena, quien la rechaza y se niega a cruzar palabra con ella.

Orlando muestra a Dinora su oficina y cómo en poco tiempo será una de las dueñas de la importante constructora que han montado. Ella goza, feliz. El hombre la besa y le entrega un anillo, pidiéndole que sea su esposa. Acepta.

Rubén descubre a Iván con otro hombre y ésta vez, sin reclamos, simplemente le empaca sus pertenencias en cajas de cartón y las deposita en el pasillo de su departamento. Iván se asombra y al darse cuenta de que la chapa del departamento ha sido cambiada, suplica a Rubén que le abra pero el hombre, llorando, no responde y nunca le abre. Iván se marcha a un hotel y pronto se da cuenta de que su tarjeta de crédito no tiene fondos. Vuelve a su antiguo departamento a buscar a Rubén y una vecina le dice que el inmueble ha sido desalojado. Busca entonces a su hombre donde Norma pero tampoco ella sabe nada de él. A Iván le niegan la entrada al gimnasio, se ha quedado sin nada. Busca a Virgilio, a quien le cunta lo que sucedió. Éste le pide que se instale con él mientras encuentran a Rubén. Virgilio se encarga de dar con el hombre, ante el que se presenta. Se sorprende cuando éste le dice de las infidelidades de su hijo y cuanto ha tenido que soportar por amarlo. Virgilio se lo hace saber a Iván, quien molesto se marcha de su casa y encuentra trabajo como stripper en un antro, donde tiene que empezar de cero, hundiéndose en drogas y alcohol.

Mariluz busca trabajo sin éxito y Brianda decide ayudarla, presentándola con Javier, el cuál siente atracción hacia la muchacha, con la que pasa tiempo fuera del trabajo y con quien Paulina lo encuentra, felicitándolo por comenzar a rehacer su vida.

Juan Manuel se presenta ante Brianda, a la que pide perdón. Se besan y después la acompaña a la cita donde ella debe depositar el dinero que Arturo le ha pedido. Escondiendose. El hombre aparece, echa en cara a Brianda el haberlo menospreciado por no ser de su condición social y asegura nunca haberla querido como tampoco al hijo que esperaba, pues su única finalidad era beneficiarse casándose con ella hasta descubrir gracias a Roselena y Nicolás que no le darían absolutamente nada, optó por desaparecer. Brianda le entrega el dinero y exige que su hijo sea devuelto. Arturo la intimida, la acaricia, la toca. Le mete la mano en la entrepierna y la besa, por lo que, celoso, Juan Manuel sale de su escondite e interviene. Arturo saca un arma de fuego, ambos hombre forcejean y el maleante es hábil por lo que en un descuido de Juan Manuel, le dispara, dejándolo inconsciente. La interpol interviene y al verse amenazado el hombre intenta huir pero es atrapado. Brianda suplica a Juan Manuel que no muera y resista pues ambos debes estar juntos.

Sebastián es encontrado en la cajuela de un auto abandonado y es entregado a su madre, la cual no deja de besarlo. El chico sufre cuando se entera de lo sucedido a Lucía, a la que busca pero ésta se niega a verlo. Es Dinora quien interviene ante los jovenes y convence a la muchacha de que le de una oportunidad a Sebastián. Hablan y la muchacha lo rechaza pues si continúan su noviazgo siempre verá en él el rostro de Arturo, su padre.

Arturo es ingresado al reclusiorio, donde los presos, al saber porqué lo han encerrado, deciden darle una cruel bienvenida, violándolo.

TIEMPO DESPUES: Paulina y Javier firman el divorcio y ella decide festejar reuniéndose con Dinora y Brianda, a quienes les cuenta sobre Douglas y lo maravilloso que es. El hombre las sorprende en el lugar y no deja de consentir y mimar a su amada, quien con ocurrencias despierta risas y carcajadas de sus amigas.

Javier festeja su libertad con Mariluz, quien le asegura que solo él la ha hecho olvidar el amor que una vez sintió hacia Juan Manuel.

Lucía pasa una temporada en Punta Cabana al lado de sus abuelos, quienes no dejan de consentirla. Triana le muestra la maravillosa habitación que su padre decoró en el hotel, del cual Aitana se hace cargo.

Norma comienza a salir adelante sola, con Kike, y ayudada por Rubén, quien adopta a Kike como su hijo y promete a su amiga que siempre contará con él y el niño no tendrá que depender de otro hombre en caso de que ella desee rehacer su vida. La mujer abraza a su amigo, agradecida por todo lo que hace por ella y su hijo.


Juan Manuel y Gael hacen excelentes negocios causando el muchacho admiración en el hombre e incluso en Vicente, quien reafirma que para los negocios no se necesita de estudios si no de astucia. Gael por su parte se lleva una gran sorpresa cuando Estefanía le dice que espera un hijo suyo. Ambos deciden casarse por la iglesia.

Virgilio cena con los Villafañe y pide a Roselena que se case con él. La mujer no sabe qué responder pero tanto Sebastián como Brianda le piden que diga que sí. Acepta entonces, llenando de felicidad a Virgilio, quien le promete hacerla feliz.

Danilo y Aleida se casan, echando la casa por la ventana. A la boda acude toda la familia Villafañe y Roselena se reencuentra con viejas amistades, ante las cuales es cordial y con quienes recuerda el pasado.

Yulma recibe cartas de Mariluz, quien revela ser feliz y llevar una vida tranquila gracias a Javier, quien le ha hecho olvidar a Juan Manuel.

Unida a Douglas, Paulina lleva una vida pasional inimaginable pero con el tiempo descubre que no es todo lo que busca en un hombre y, aunque Douglas es bueno y complaciente con ella, en verdad no lo ama. Lo descubre fornicando con otra mujer y, silenciosa, decide que lo mejor será segur en solitario su camino. Le deja una nota de despedida, donde le afirma que no puede seguir engañandose a si misma , por lo que ha decidido segur su camino sola, libre, pues es la unica manera en que pude seguir para sentirse viva.

Triana termina de pagar a Dinora el resto del dinero por la compra del hotel. Las dos se dan un fuerte abrazo, sin rencor, dejando el pasado atras. Dinora regresa a la ciudad, donde ahora es una importante empresaria y a demas de ser socia capital de la constructora ha abierto un hotel boutique, donde vive. Se llena de emoción cuando Orlando la lleva a la que será su casa en cuanto se casen.

Iván baila en un antro y se sorprende al ver a Rubén besándose con otre hombre. Se acerca a saludarlo pero Rubén, duro, asegura a su nueva pareja no conocer al stripper ni tener amistad con gente de esa calaña. Iván sufre al darse cuenta del amor que ha perdido. Sigue hundiéndose en alcohol y drogas hasta terminar perdido en una calle, donde es golpeado y violado. Al enterarse, Virgilio acudde a él, en el hospital, donde le pide perdón por el rechazo con el que lo trató en el pasado. Iván también pide perdón a su padre.

Sebastián busca a Lucía, quien lo acepta como amigo y le dice que nunca más volverá a la ciudad pues ha desidido radicar en Punta Cabana, con sus abuelos y su madre. Los chicos se despiden y quedan como amigos.

Brianda y Juan Manuel viven intensamente su amor pero saben que la distancia los separa y ella debe atender la empresa de su familia y el la hacienda. Ninguno desea abandonar sus mundos por lo que es ella la que toma la decisión de decirse adiós definitivamente. Se despiden con la intención de no volverse a ver. La mujer sufre en su soldad y Roselena le aconseja que esta vez no se sacrifique por nadie como una vez lo hizo por su padre o por sus hijos. La alienta para que luche e intente ser feliz, sentirse viva realmente. Brianda se aferra a su madre pues cree que ha perdido a Juan Manuel para siempre.

Florencia y Vicente se alegran al saber que pronto serán nietos. Danilo se siente el hombre más feliz y llena de felicidad a Aleida, la cuál tiene a Yulma como su cómplice y amiga, pues la quiere como a una madre.

Douglas se despide de Paulina pues debe volver al extranjero y viajar para cerrar negocios que lo enriquecen cada vez más. Le propone que viaje con él pero la mujer cree que una vida al lado de un hombre que constantemente se marchará de su lado y conocerá a otras mujeres no es lo que desea, por lo que lo besa apasionadamente y le propone que en cuanto él vuelva a México la busque y quizás para entonces esté lista si es que no ha encontrado al hombre de su vida.

Dinora prepara su boda ayudada por Brianda y Paulina, quienes la poyan en todo momento. El frabuyoso día llega y la mujer, hermosa, se casa ante el altar con Orlando, quien le promete que la hará la mujer más feliz. A la recepción acude Juan Manuel, quien habla con Brianda y le asegura no poder olvidarse de ella. Terminan besándose y haciendo el amor. Al amanecer, ella descubre que Juan Manuel se ha ido. Acude al aeropuerto a buscarlo pero llega demasiado tarde.

Triana visita la tumba de su hijo, del que se despide para siempre segura de que Lucía le ha devuelto las ganas de vivir. Es sorprendida por Juan Manuel, quien le asegura que él nunca desamparará la tumba del difunto, aformando no senti más culpa por su muerte ni la de sus padres. Triana lo abraza y le pide que pase de vez en cuando a su casa, a tomarse un té o un café, como solía hacerlo en los viejos tiempos.

Estefanía y Gael hacen el amor ardientemente, seguros de que les espera una buena vida juntos, hasta la muerte. Celebran su boda con los seres que los quieren, entre ellos amigos de la caputal, quienes acuden a Punta Cabana para celebrar su unión.

Roselena se casa con Virgilio en una ceremonia íntima a la que solo acuden sus allegados. Toma las riendas de su empresa, causando temor pues es implacable. Sebastián es su mano derecha y le muestra como es que debe manejar el imperio de su familia ahora que se ha graduado en la universidad. Javier los apoya en todo momento y los presenta con Norma, su nueva esposa. Roselena sabe que la mujer fue amante de Enrique, por lo que la trata con indiferencia pero no así Sebastián, el cuál le brinda a la mujer su apoyo y amistad, hasta que junto con Virgilio convence a su abuela de que Norma fue una víctima más de Enrique.

Iván se ha regenerado y trabaja para su padre. Se encuentra un día con Rubén y ambos descubren que no se han dejado de amar. Se besan y deciden volver a empezar.

Paulina pasa la mayor parte del tiempo con sus amigas, Brianda y Dinora, con quienes comparte sus pensamientos y sentimientos. Ella y Dinora aconsejan a Brianda que no le de la espalda al amor y se decida de una buena vez a abandonarlo todo por ir en busca de su felicidad.

Juan Manuel, sereno, tras una racha dura de trabajo al lado de Ezequiel, toma un baño y sale a cabalgar por la playa, en una tarde nublada y con un poco de neblina. Mira al horizonte y no hace más que pensar en Brianda, a la que de repente mira a lo lejos, decidida a estar con él. Los dos se miran llenos de emoción y ella corre hacia él. Juan Manuel desciende de su caballo, corre hacia ella. Se abrazan y se prometen que no habrá nada ni nadie que los separe pues Brianda ha decidido estar con él, sin importar donde, pues él es todo lo que necesita para sentirse viva. Se dan un fuerte beso de amor.


FIN




NOVELAS CIBERNÉTICAS MMIV
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© Omar Tarsis Berzeg 2014